RADIO.- 'Corruptus optimi', los años más negros del sindicalismo andaluz en una novela negra escrita por un pontevedrés

Pontevedra
21 de diciembre 2021

El pontevedrés Manu Sierra adereza sus novelas negras con sus experiencias personales. En 'Corruptus optimi' entrelaza el relato policíaco con los años más negros para el sindicalismo andaluz,, los del escándalo de los ERES. Hablamos con el autor en PontevedraViva Radio

El pontevedrés Manuel Sierra, ganador del Premio de Novela Francisco García Pavón 2021
El pontevedrés Manuel Sierra, ganador del Premio de Novela Francisco García Pavón 2021 / PontevedraViva

Manu Sierra reside en Sevilla desde 1999 y nos visita en PontevedraViva Radio con motivo de una estancia navideña en su ciudad natal. Desde 2017 se dedica a la escritura como oficio. 'Corruptio optimi' es el título de la novela policíaca con la que este 2021 resultaba ganador del Premio de Novela Francisco García Pavón que convoca el Ayuntamiento de Tomelloso.

Este mismo año, previamente al Premio, publicó por primera vez. Fue 'Actitud norte', continuación de una novela anterior, inédita, pero que sí tiene título: 'Piedra sobre piedra'. 'Actitud norte' es otra novela negra, con un trasfondo actual y que recoge una experiencia personal a raíz de su participación como voluntario de limpieza de chapapote tras la catástrofe del Prestige.  Una vivencia que relata en este podcast del 'Cara a cara'.

Y es que la vida de Manu Sierra es la que está prestándole guiones para sus novelas publicadas. 'Corruptio optimi' es especialmente personal porque se desarrolla en "un escenario de corrupción sindical". Fuera de las páginas, Sierra entre 2009 y 2013 se dedicó al sindicalismo, llegando a ser adjunto del secretario de organización de Comisiones Obreras en Sevilla.

Para él era "casi como un sacerdocio. Era lo más importante que había hecho en mi vida". Sin embargo descubrió "lo que había debajo de las alfombras". Eran los años en que comenzó a destaparse el escándalo de los ERE en Andalucía. Denunció ante periodistas y colaboró con la Policía Nacional. "Fue una espita que abrió el chorro de investigación" y lamenta que "la corrupción es difícil de demostrar aunque se sepa con seguridad".

Escribir, dice, "era una deuda pendiente" que encajó como una forma terapeútica para dar continuidad a su trayectoria vital y profesional. Años atrás, todavía en Pontevedra, quiso intentarlo con otro amigo, "sin otra pretensión que la de escribir", aunque no llegó a cuajar. Sigue trabajando en una cuarta novela que también seguirá en el mismo género negro y tendrá como protagonista a un sicario jubilado.