No llegaba a los treinta años cuando la periodista Sibila Freijo creó un blog titulado Sexo en Chamberí en el que su 'alter ego' Carlota Valdés hablaba de sus aventuras amorosas y sexuales. Ahora, superados los cincuenta, recupera aquella esencia narrativa para publicar 'Ponme otro vino que aún te veo feo'.
Un título que compendia historias sentimentales, amorosas y sexuales, de cuño real, ficticio, a medias entre uno y otro. "No hay un hilo argumental porque la vida tampoco lo tiene", explica Sibila en el podcast 'Cara a cara'.
Todas esas historias conforman "un mapa emocional reconocible", para toda aquella mujer que se achegue a estas páginas, y también para aquellos hombres que hagan lo mismo, porque ellos son parte fundamental de este libro.
Los aproximadamente veinte años por los que discurren estos relatos tienen su elixir. Se comienza por el champán "que es como la efervescencia de los principios, cuando todo está bien, la efervescencia del sexo".
Tras la etapa blanco seco llega el mágnum gran reserva que "es el amor de verdad, cuando llegan los hijos, si es que se tienen, el amor más verdadero". Hay alguna copa de más con su momento de resaca.
Y se termina con agua con gas "el momento de desilusión del amor, de cierta decepción o de cierta estabilidad; un poco cuando ya no te crees las cosas, cuando ya no estás en esos mundos de Yupi del principio", concluye.
En 'Ponme otro vino que aún te veo feo' hay sexo, del que procede del instinto y del que se acompaña de sentimento - con correspondencia y sin ella-; hay amor y hay desamor.
¿Hay que tomarlos mezclados o por separado?, responde Freijo: "si se puede juntos; si no, separados; y si no, con humor porque no hay receta posible en el amor y el sexo". Y ese tercer ingrediente, el sentido del humor, está presente de la portada a la contraportada.
Humor no solo en este libro, está presente en la propia autora: "yo me veo como una 'personaja' de un bodevil. Y creo que los demás me ven de una manera más seria. Yo me río mucho de mí misma, pero gracias a reírme de mí misma puedo, uno, sobrellevar todo esto, y dos, escribir lo que escribo".