El Concello de Pontevedra ha presentado la nueva etapa de Voces Ocultas, un proyecto que apuesta con fuerza por la inclusión, la formación y la creación artística, donde las personas con diversidad funcional no son solo participantes, sino protagonistas absolutos.
Este renovado impulso a Voces Ocultas tiene como objetivo abrir puertas en el mundo de las artes, la música y el audiovisual a personas con otras capacidades. Será a través de un programa completo de formación y creación, donde la diversidad se convierte en talento y la inclusión, en motor de transformación social.
El alumnado de esta innovadora aula de formación continua saldrá de los colectivos de cinco asociaciones de la comarca: Amencer-Aspace, Amizade, Down Pontevedra-Xuntos, Asociación Xoán XXIII y Virgen de la O. Un equipo diverso que trabajará en propuestas culturales con una mirada a largo plazo, de al menos cuatro años de recorrido.
Detrás del proyecto está Gonzalo Maceira, director y coordinador, quien explicó que Voces Ocultas une creación musical y audiovisual con sensibilización social, con dos pilares fundamentales.
La formación de un grupo musical inclusivo, que buscará actuar en directo y crear su propio circuito de conciertos y una intervención didáctica en institutos, para promover la inclusión y la creatividad a través de la música, la tecnología y el contacto directo con el proceso creativo.
El proyecto no solo se centra en lo artístico. También abre posibilidades reales de inserción laboral, formando en áreas como producción musical, guion, fotografía, arte plástico y literatura.
En palabras de Anabel Gulías, concejala de Benestar Social, se trata de romper barreras y estereotipos, y de demostrar que la industria cultural debe ser también un espacio para la inclusión.
Voces Ocultas nació en 2016, pero la pandemia obligó a interrumpir su desarrollo. Hoy, con más fuerza y ambición, regresa para convertirse en un aula donde el arte y la diversidad conviven y se potencian.
Los contenidos se organizarán en módulos formativos, siendo el de sonido y música el eje central. De ahí surgirá una agrupación musical pensada para los escenarios, pero también para explorar otros campos creativos como bandas sonoras de videojuegos, música para publicidad o eventos.
Además, el aula incluirá talleres de artes plásticas en colaboración con la Facultad de Bellas Artes y la Asociación Arela, talleres literarios junto a residencias de mayores y talleres de imagen y fotografía.
Una parte esencial del proyecto es la elaboración de una unidad didáctica para centros de Secundaria. El objetivo es sensibilizar a los jóvenes sobre la diversidad y ofrecerles una experiencia directa con el proceso creativo de Voces Ocultas. Incluso tendrán la oportunidad de participar en el concierto final, previsto para finales de mayo o principios de junio.
El sueño va más allá del aula, el objetivo es crear una red de empresas, artistas y entidades que apoyen, valoren y den visibilidad al trabajo de estas personas, para que el mundo cultural sea también un espacio profesional para la diversidad funcional.
Con Estudio Bonobo al frente de la formación, y colaboraciones de artistas como Violeta Mosquera, Fran Barros y Alejandro Alonso, Voces Ocultas se consolida como una iniciativa transformadora que demuestra que el arte puede -y debe- ser un espacio inclusivo, accesible y lleno de oportunidades.