"El equipo está jugando al límite de lo que tiene". Con estas palabras ha resumido este jueves Rubén Domínguez la situación que atraviesa el Pontevedra Club de Fútbol, agradeciendo el esfuerzo e implicación de sus jugadores.
Lo ha hecho a 48 horas de enfrentarse a domicilio al Talavera (sábado, 16.15 horas) en la segunda salida consecutiva en liga, y tras confirmar que no podrá contar para este partido con uno de sus fijos en el once, Alain Ribeiro.
"Quiero agradecerle, porque jugó por y para el equipo y se ha lesionado. Jugó infiltrado y aguantó lo que aguantó", explicó el técnico sobre la participación y lesión de Ribeiro en Mérida.
"Estamos forzando jugadores, tirando de ellos con demasiada carga de minutos, con demasiada esfuerzo, con demasiado desgaste tanto emocional como físico", afirmó Domínguez enumerando los problemas y molestias de varios de sus hombres: "Álex no somos capaces aún de recuperarlo, tenemos que seguir esperando. Garay no acaba de encontrarse del todo bien y a ver si puede ir entrando de nuevo poco a poco. Brais ya está disponible pero ya veis que también va entrando poco a poco, Alberto Gil también está disponible pero venía de una lesión larga en Guadalajara y luego Emili y Joao, junto con Tiago, jugaron con molestias, Tiago incluso con dolor", reveló.
Pese a ellos las únicas bajas para viajar a Talavera son la referida de Alain y la del capitán Álex González, sumándose a la causa una nueva pieza como el recién fichado Diego Gómez.
Al respecto del periodo de fichajes, Rubén Domínguez defendió estar "muy satisfecho" con los movimientos realizados, asegurando que "agradezco a la presidenta, a todos en el Consejo de Administración y al club el esfuerzo que han hecho, porque creo que se han sacado piezas que no estaban jugando, y se han metido piezas de buen nivel que creo que vienen sabiendo a dónde vienen y dispuestos a sumar y a aportar al grupo. Son jugadores de rendimiento inmediato y para jugar ya".
El técnico no cerró la puerta a más incorporaciones, pero no ve posible que se cierren a tiempo para la próxima jornada de liga ya que "mañana viajamos, y como no vengan a entrenar mañana, va a ser difícil que podamos tenerlos para el fin de semana".
En lo que se refiere al partido en Talavera, el entrenador granate fijó como objetivo, tras dos semanas complicadas, "intentar recuperar nuestro nivel de juego, nuestro nivel de energía y conseguir esa victoria que nos permita seguir sumando puntos y nos acerque al objetivo".
Todo ello frente a un rival que marca justamente los puestos de descenso pero que "eliminó a un equipo de fútbol profesional en Copa del Rey, que ha empatado el otro día contra el Celta B, que ha ganado partidos en casa, porque en su campos se hacen fuertes, y que tiene buenos jugadores", ha avisado Rubén Domínguez.