Siempre que una decisión afecta al Real Madrid o al Fútbol Club Barcelona la polémica está servida, con miles de opiniones corriendo como la pólvora por distintos medios.
Es lo que le ha sucedido este domingo a Alejandro Muñiz Ruiz, que en su cuarta temporada como árbitro de Primera División fue el encargado de dirigir el encuentro entre Girona y FC Barcelona en el estadio de Montilivi.
Con 0-2 en el marcador y en una de las últimas acciones del primer tiempo, el colegiado pontevedrés indicaba penalti por una clara mano dentro del área barcelonista de Íñigo Martínez. Sin embargo tras la revisión del videoarbitraje (VAR) Muñiz Ruiz cambió de opinión invalidando la pena máxima.
Lo hizo porque la normativa especifica que, al llegar el balón tras el despeje de un compañero la acción no es punible. Caso distinto sería si el remate lo hubiese efectuado el delantero del equipo local. Un criterio que ha dejado claro el audio de la revisión VAR de la jugada hecho público por la Real Federación Española de Fútbol.
"Te voy a recomendar una revisión para que veas que la mano de Iñigo Martínez viene de su compañero. Mano Abierta, mano punible pero viene de su compañero", le señaló a Alejandro Muñiz el responsable del VAR en ese encuentro, Valentín Pizarro Gómez.
"El brazo está muy abierto, correcto, se ve claro. Brazo abierto, despeje del compañero hacia la mano a la altura del hombro. Anulo el penalti", contestaba tras ver las imágenes el árbitro internacional pontevedrés.
Un acierto que sin embargo no escapó de la polémica habitual de tertulias y redes sociales. Algo inevitable por otra parte en el fútbol actual.