"Es una semana totalmente atípica". Así afronta el Pontevedra Club de Fútbol su primer partido en viernes, el que enfrentará este 23 de enero a los granates a domicilio frente al AD Mérida (21.15 horas).
"En esta liga a nivel de campos, a nivel de arbitrajes, a nivel de días de juego... Hay que adaptarse y competir".
Son palabras del entrenador del equipo, Rubén Domínguez, antes de visitar a un conjunto extremeño que es undécimo con 28 puntos (por los 34 del Pontevedra).
El técnico recupera para la cita a Miguel Cuesta en el lateral izquierdo, cumplido un encuentro de sanción, pero seguirá sin poder contar con su capitán, Álex González, quien está "totalmente descartado" al seguir recuperándose de la lesión muscular que se produjo en el primer partido de 2026 frente al Racing de Ferrol.
En cuanto al resto "Brais podemos decir que ya está totalmente recuperado, Alberto Gil totalmente recuperado y a Garay pues lo seguiremos cuidando, si lo tenemos que utilizar lo utilizaremos, pero sino lo seguiremos cuidando", ha explicado el entrenador.
Domínguez se ha mostrado confiado de poder luchar por los tres puntos en Mérida, reafirmando que "sobre todo fuera estamos ofreciendo un rendimiento muy alto, creo que son cinco victorias, dos empates y sólo tres derrotas, y encajando muy, muy poco. El equipo se muestra muy fiable en general, pero fuera de casa estamos sintiéndonos bien".
Enfrente estará un rival al que "le gusta ir hacia adelante, que le gusta presionar, que le gusta transitar. Es un equipo que tiene mucho talento individual. Ahí tenéis a Chiqui que es el máximo asistente del grupo, o al delantero Álvaro, que es el máximo goleador", ha analizado el preparador granate.
Un bloque, asegura Rubén, "construido para poder optar a puestos de play-off" y que buscará ante el Pontevedra engancharse a esa zona de privilegio.