Se enfrentaban primero y tercero de la clasificación, con la mirada puesta en A Senra, donde segundo y cuarto medían igualmente fuerzas en una jornada apasionante en la zona alta, y el partido no defraudó, aunque le faltó el gol. Dos técnicos como Jorge Otero y Rafa Sáez que han sabido construir sendos equipos en los que prima la solidez defensiva, decidieron jugar sin complejos en busca de los tres puntos, pero sin abandonar precauciones atrás para no verse sorprendidos.
Comenzó mejor el equipo arlequinado, con una presión alta que le complicaba mucho la salida al cuadro del Morrazo, permitiéndole además recuperar pronto y dar más sensación de peligro.
Sin embargo, superado el primer cuarto de hora de juego las fuerzas se nivelaron y el Alondras empezó a encontrar soluciones para iniciar su juego de ataque, dando lugar a un interesante ida y vuelta con acercamientos peligrosos a ambas áreas, que ambos guardametas se encargarían de neutralizar.
La segunda parte fue mucho más trabada y espesa. Aunque ambos equipos mantuvieron la intensidad en las disputas, lo cierto es que apenas hubo acciones de peligro. Rafa Sáez quiso asegurar, fortaleciendo su centro del campo mediado este período final, con la presencia de Pedro García, Javier Piay y Javi Otero, lo que le permitió hacerse con el control del partido dando un paso adelante y provocando que al Alondras le costase llegar al área.
De ese modo, los arosistas parecían estar más cerca del gol, más cuando el Alondras se quedaba en inferioridad al ver Mauro la segunda amarilla (minuto 87), pero aunque Pedro Beda y Julio Rey llevaron algo de peligro en los instantes finales, el marcador no se movió y el Arosa, con el punto sumado, mantiene el liderato, ahora compartido con el Arenteiro, conservando los cinco puntos de colchón con el Alondras.