Frenó Amenabar Zarautz la buena marcha del Cisne, en un partido igualado pero siempre con iniciativa del equipo vasco, que supo aprovechar seis minutos de sequía ofensiva de los pontevedreses en la segunda parte para inclinar la balanza a su favor.
Comienzo frenético, con ambos equipos entregados a la locura de un vibrante intercambio de golpes y goles. Fortísimo ritmo, ataques rápidos y defensas incapaces de frenar esa locura. La consecuencia fueron nada menos que 18 tantos (10-8) en tan sólo 13 minutos. La iniciativa correspondió siempre al equipo local, que superado el ecuador del período inicial amplió su ventaja a tres.
Respondió el Cisne, que niveló el tanteo de nuevo (13-13) para mantener esa tónica de igualdad y sin que ningún equipo lograse despegarse hasta el descanso (16-15).
La segunda parte mantuvo la misma tónica, con el Cisne siempre cerca de su rival, pero también siempre a remolque, sin poder pasar nunca del empate. Así sucedió hasta el minuto 38 (19-19), momento en el que los de Jabato entraron en un bache que terminaría costándoles el partido.
Zarautz consiguió en poco más de seis minutos un parcial de 5-0 que ya sería insalvable para los blancos. Los locales ponían poco después la mayor diferencia (26-20). El Cisne no se rindió, pese al poco tiempo que quedaba y se acercó a sólo dos goles (29-27). Quedaban algo más de tres minutos, pero la pareja arbitral excluyó a Jabato y los locales aprovecharon la superioridad para sentenciar (31-27).
Consulta las estadísticas del partido entre Amenabar Zarautz y Cisne en la web de la Real Federación Española de Balonmano.