Llegó al Club Cisne Balonmano en edad juvenil procedente del eterno rival, el Teucro, y más de una década después le dice adiós como "uno de esos jugadores que ha marcado la historia del Cisne".
Con esas palabras introducía el presidente de la entidad, Santiago Picallo, la despedida de Andrés Sánchez, "un jugador diferente", aseguró, tanto que su adiós contó con la presencia de prácticamente la plantilla al completo, además de directivos y familiares.
El primera línea pontevedrés ha decidido hacerse a un lado tras el ascenso a la máxima categoría, ante la exigencia que suponía compaginar las obligaciones de la Liga Asobal con su vida laboral fuera de las canchas.
"El club necesita gente que piense 100% en el Cisne, y para no estar al 100% es mejor echarse a un lado", reconoció Sánchez, para quien su lesión de rodilla durante el primer curso del equipo en la élite supuso "un punto de inflexión".
Aún así decidió recuperarse y volver a disfrutar del balonmano en el equipo de casa. "Este último año ha sido precioso, dejar al club en lo máximo, en su mejor momento", afirma convencido de que más pronto que tarde "me gustaría volver, en otros roles".
De todas formas las ganas de seguir jugando al balonmano no se apagan en Andrés, que seguirá en activo al recibir una propuesta que le permitirá compaginar el deporte con sus obligaciones de trabajo. Todo apunta hacia el Atlético Novás de la División de Honor Plata.