Así manejó el vestuario granate el intento de compra del Badajoz: Reunión en el hotel y comunicación al club y a AFE

Pontevedra
23 de enero 2024

Los futbolistas del Pontevedra se reunieron en el hotel de concentración del equipo en Badajoz para compartir entre todos las llamadas recibidas por dos de los integrantes de la plantilla, decidiendo actuar en conjunto para denunciar lo sucedido

Entrenamiento del Pontevedra 22-23 en A Xunqueira
Entrenamiento del Pontevedra 22-23 en A Xunqueira / Mónica Patxot

La noticia sobre la investigación por un presunto intento de compra del partido de la pasada temporada entre Badajoz y Pontevedra, desvelada este martes por el Diario ABC, ha corrido como la pólvora desde primera hora de la mañana en la Boa Vila.

Desde la entidad granate defienden su actuación en este caso, empezando por la decisión de no alinear a los dos futbolistas que recibieron las llamadas para tantear un posible amaño. Pero, ¿cómo se vivió el desagradable suceso dentro del vestuario pontevedrés?

Tal y como señala la investigación del caso, fueron dos habituales del once inicial el pasado curso, portero y defensa, los que fueron tanteados ofreciéndoles como contraprestación contratos con la entidad pacense para la siguiente temporada, recibiendo la primera llamada dos días antes del partido.

El nombre de los futbolistas en cuestión se adivina fácilmente viendo qué dos habituales se cayeron aquel día, penúltima jornada y con el equipo ya descencido, del equipo titular, como son Pablo Cacharrón y David Soto.

Ambos jugadores alertaron de la situación a los capitanes del equipo, que ya en Badajoz concentrados en el hotel convocaron una reunión con toda la plantilla en una de las habitaciones para compartir lo que estaba sucediendo, según han confirmado integrantes de aquel equipo, y preguntar si alguien más había recibido llamadas sospechosas.

Así, entre todos, se decidió comunicar la situación a la cúpula del Pontevedra y también a la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), sindicato que posteriormente trasladó el caso a la Real Federación Española de Fútbol como paso previo a la presentación de una denuncia por un presunto delito de corrupción en el ámbito deportivo.

Los futbolistas decidieron además que, para protegerse, lo mejor era que Cacharrón y Soto no jugasen el partido, decisión apoyada desde la entidad de Pasarón.

Esta forma de proceder despeja cualquier tipo de sombra sobre el amaño del encuentro desde Pontevedra, ni siquiera en el caso del portero que actuó en el Nuevo Vivero, Álvaro Cortés, protagonista desgraciado del choque por un error sobre el césped que supuso el gol del Badajoz que decidió el choque (1-0), y es que el ahora guardameta del Alzira no era el destinado a jugar el partido y además era consciente de toda la situación.