Sigue el Pontevedra con su "maldición" madrileña y nuevamente regresa de vacío de la capital de España, tras caer por la mínima en Alcorcón, en un partido en el que los granates merecieron al menos el empate, tuteando al líder, pero pagaron un grave error en la marca defensiva de David Soto, permitiendo un remate cómodo de Dalmau.
La derrota, lógica, no empaña la buena imagen del equipo de Juan Señor, que mantiene sus opciones y deberá seguir luchando por la permanencia en las siguientes jornadas, en las que tendrá varios enfrentamientos contra rivales directos.
Al margen del resultado, la otra noticia de la jornada estuvo en el regreso al campo de Libasse Guèye, que volvió a disponer de minutos con la camiseta granate, aunque no intervino en el juego, pasando absolutamente desapercibido.
Casi 13 años después, el Pontevedra volvía al "escenario del crimen", donde un árbitro de nombre Figueroa Vázquez, enterró con sus polémicas y desacertadas decisiones, las esperanzas del equipo entonces entrenado por Pablo Alfaro, dando paso entre lágrimas de los asistentes a un período que llevó a amenazar seriamente la supervivencia del club. Desde entonces, el colegiado llegó a la Primera División, donde todavía sigue, y el conjunto alfarero a disfrutar de la categoría de plata, que ahora aspira a recuperar, durante 12 temporadas.
Santo Domingo no es un campo del que los granates guarden por ello el mejor de los recuerdos y en la mañana de este domingo, ambos equipos se reencontraban con objetivos bien dispares: los madrileños, mantener el liderato y los gallegos escapar de los puestos de descenso.
Sin sus dos referencias rematadoras (Charles y Rufo), Juan Señor optó por situar como delantero en punta a Brais Abelenda y sorprendentemente, los primeros minutos ofrecieron a un equipo granate que apostó por tener el balón y moverlo con criterio. Así llegaba la primera aproximación peligrosa, con un centro de Seoane, tras ganar la línea de fondo, que atrapó con seguridad Jesús Ruiz, antes de que pudiese intervenir Brais Abelenda, que acudía al remate.
Respondió el equipo local con un primer aviso en forma de remate de cabeza alto de Ernesto, aprovechando que el Pontevedra se encontraba con uno menos por lesión momentánea de Churre, unos minutos que no sentaron bien a los visitantes, desorientados por un escenario en el que de nuevo Churre y luego Brais Abelenda, recibieron sendos "recados" de sus rivales que les llevaron al suelo, dolidos, sin que el colegiado decidiese intervenir.
Con ambos equipos priorizando no cometer errores antes que asumir riesgos para buscar la portería contraria, el Alcorcón comenzó a tener más el balón, pero pese a ello llegaría la mejor oportunidad granate de la primera parte, en el minuto 28, tras una excelente acción de Miguel Román, que habilitó a la espalda de la defensa amarilla para Álex González, pero el disparo raso y cruzado del capitán visitante consiguió desviarlo a la esquina Jesús Ruiz.
Poco a poco el conjunto local iba ganando metros, pero el Pontevedra no perdía la cara, bien posicionado defensivamente y moviendo el balón con criterio cuando tenía la posesión, pero frenado con frecuencia por las reiteradas faltas cometidas por los amarillos, sancionadas por el colegiado, pero no castigadas disciplinariamente en una labor arbitral correcta pero demasiado permisiva.
Sin nada más reseñable se llegó al descanso con un último disparo de Borja Domínguez, taponado por la defensa madrileña en la frontal del área, para cerrar una primera parte en la que el equipo de Juan Señor dejó una excelente imagen, anulando las muchas virtudes del líder, sin sufrir en exceso.
La segunda parte comenzó con susto para los visitantes, que de entrada se veían oblligados a realizar un primer cambio, dando entrada a Derik por un Churre con molestias tras el golpe recibido en los primeros minutos de partido. Así avisaba de nuevo el Alcorcón antes de cumplirse el primer minuto de la reanudación, obligando a Cortés a sacar una buena mano, abajo, para evitar el gol. A la salida del corner concedido, de nuevo el Alcorcón pudo marcar, pero Seoane estuvo providencial, tapando el remate de Ernesto.
Fue como una muestra de lo que vendría a continuación. El Alcorcón se hizo dueño del partido y al Pontevedra le costaba mucho más no ya llegar a posiciones ofensivas, sino capear el temporal de llegadas constantes de los madrileños.
Consciente de que se había perdido el control del partido, Juan Señor movió ficha, dando entrada a Álex Masogo por un desaparecido Alberto Rubio y nada más efectuarse el cambio, al subir la línea de presión los granates encontraron la mejor ocasión del partido (minuto 63), en un despeje defectuoso de Jesús Ruiz que dejó a Ángel Bastos solo, pero su remate lo tapó el portero local, que consiguió mandar el balón a coner, enmendando su error anterior.
Y como suele suceder en el fútbol, tras perdonar el Pontevedra no lo hizo el Alcorcón. Víctor García puso un gran centro desde la derecha que Dalmau remató de cabeza increíblemente solo al borde del área pequeña, aprovechándose de que David Soto había perdido la marca defensiva, para poner el marcador favorable a un cuadro local que con los cambios había puesto toda su artillería atacante, que es mucha, sobre el perfecto tapete de Santo Domingo.
Pudo empatar el Pontevedra (minuto 73), en un disparo de Miguel Román desde la frontal, que de nuevo Jesús Ruiz neutralizó con una buena estirada, mandando el balón a corner.
Los últimos 15 minutos ofrecieron a un Alcorcón que decidió "guardar la ropa", dando un paso atrás, cediendo el balón al Pontevedra e intentando buscar una contra para sentenciar. Agazapados, los madrileños no tuvieron reparos en permitir una circulación lenta de los visitantes, que lo intentaron con un último movimiento en el banquillo, dando entrada al delantero del filial, Víctor Casáis y a un Libasse Guèye que volvía a vestir la camiseta granate después de su "espantada" navideña, en una decisión más producto de la necesidad que de la conveniencia o el deseo de muchos, aunque no llegó a tocar siquiera el balón en su corta permanencia en el terreno de juego.
Sobre la bocina la tuvo Víctor Casáis, pero su remate, muy forzado, lo paró el meta local. El Pontevedra tuvo más posesión, pero el Alcorcón (que realizó el doble de faltas,16 a 8) aprovechó un fallo de marcaje para quedarse con los tres puntos en un partido en el que lo más justo hubiese sido el empate.
A.D. ALCORCÓN (1): Jesús Ruiz, Castro, Morillas, Mosquera, Babin, Chiki (Pablo García, minuto 77), Álex López (Moyano, minuto 58), Javi Lara (Álvaro Bustos, minuto 66), Víctor García, Ernesto (Dalmau, minuto 58) y Addai (Ribelles, minuto 77).
PONTEVEDRA CF (0): Cortés, Ángel Bastos, Churre (Derik, minuto 46), Miguel Román, David Soto, Álex González, Brais Abelenda (Víctor Casáis, minuto 83), Alberto Rubio (Álex Masogo, minuto 62), Borja Domínguez (Bakero, minuto 71), Seoane y Javi Robles (Guèye, minuto 83).
Árbitro: Ortega Herrera (Valencia). Amonestó a Addai en el Alcorcón y a Churre y Borja Domínguez en el Pontevedra.
Goles: 1-0, Dalmau, min. 68.
Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 31 del Grupo I de Primera Federación disputado en el campo de Santo Domingo (Alcorcón).