Lo de Changui en la actual temporada va camino de récord. Lo suyo, con dos nuevos goles, y lo de un Ribadumia espectacular. El Cerceda fue una nueva víctima del equipo de Gabi Leis y de su delantero, máximo goleador de la categoría, en estado de gracia y verdugo de un equipo que llegaba a A Senra buscando aprovechar el tropiezo del Pontevedra y se fue viendo como el propio Ribadumia le da alcance mientras el Deportivo B le supera.
Dominio local, aunque con poco peligro en el arranque del partido. El Ribadumia presionaba bien impidiendo que su rival pudiese hacerse con el balón y conectar con los puntas. Por si fuera poco, a los 10 minutos el Cerceda perdía a Marcos Caridad, que se resintió de las molestias que arrastraba, lo que obligó a su técnico a reestructurar líneas, pasando a Agulló a la posición de central.
Pese a ese dominio de los de Gabi Leis, a partir del minuto 25 el Cerceda comenzó a hacer acto de presencia y a rondar con relativo peligro el área de Javi Sánchez, que tuvo que emplearse a fondo para evitar que los rojiblancos se adelantasen por medio de Uxío. El delantero visitante se quedó sólo al recibir un pase interior, pero su remate lo salvó milagrosamente el portero local.
Probaría fortuna Ismael desde la frontal. Su remate se marchó cerca del poste. Hasta que en el minuto 42 apareció el de casi siempre, Changui, para dejar claro que hoy por hoy es de largo el mejor delantero de la categoría. Recibió un balón de ÿscar Guimeráns, remató de primera. El balón sallió rechazado por la mano de Juan. El árbitro no pita el claro penalti, pero el mismo Changui en lugar de protestar insiste haciéndose con el cuero para colocarlo junto a la cepa del poste, en un remate raso a la media vuelta, imposible para Marcos Valin.
Con el marcador en contra, el técnico visitante, José Luis Lemos, decide arriesgar y en el descanso deja en la caseta a Yosi para dar entrada a Abelenda, pasando a jugar con defensa de tres, dos delanteros en punta y Cano por detrás, con Martín y Herbert abiertos a las bandas. La consecuencia fue que el Ribadumia perdió el balón, y Gabi Leis respondió sentando a Ismael para dar entrada a Martín, reforzando la zona ancha.
Y comenzó el asedio. El Cerceda dominó territorialmente, pero se estrelló contra la ordenada defensa de un Ribadumia al que no le importaba ceder saques de esquina, siempre bien defendidos. La zaga local, firme todo el partido, apenas pasó apuros más que en una falta frontal desaprovechada por Agulló, y en una cesión comprometida de Pacheco atrás, de la que tampoco supo sacar partido Uxío.
Hasta que Herbert, que tenía una tarjeta, se le calienta la boca en una absurda protesta y ve la segunda amarilla. Lo acusó el Cerceda, a quien sólo le faltaba que apareciese el de siempre, Changui, aprovechando una excelente contra llevada por ÿscar Guimeráns para poner la puntilla y certificar el sensacional momento de un Ribadumia imparable.
CD RIBADUMIA (2): Javi Sánchez; Pacheco (Nelo, minuto 91), Arán, Miguel Vázquez, ÿscar Río; Sidibé, Álex Gómez (Adrián Padrón, minuto 87); Ismael (Martín, minuto 52), ÿscar Guimeráns, Sylla; y Changui.
CCD CERCEDA (0): Marcos Valin; Adrián, Marcos Caridad (Martín, minuto 10), Juan, Yosi (Abelenda, minuto 46); Pablo Rubio, Agulló; Peloto (David, minuto 78), Herbert, Cano; y Uxío.
Árbitro: David Novás Benavides (Vigo), auxiliado en las bandas por Iván Mosquera Goce y David Veloso Prado. Expulsó por doble amarilla al jugador del Cerceda, Herbert (minuto 74). Amonestó a Sylla, Martín, ÿscar Guimeráns y Sidibé, por el Ribadumia, y a Pablo Rubio, Abelenda y Agulló, por el Cerceda.
Goles: (1-0) Minuto 42: Changui. (2-0) Minuto 85: Changui.
Incidencias: Campo Municipal de A Senra (Ribadumia). Unos 400 espectadores.