Dani Selma, una 'patata caliente' en el vestuario del Pontevedra

Pontevedra
17 de noviembre 2025

La insubordinación del delantero, lanzando los dos penaltis (fallados) desoyendo las órdenes del técnico, coloca en una delicada situación a un Rubén Domínguez obligado a tomar cartas en el asunto

Dani Selma, en uno de sus dos penaltis fallados contra el Mérida en Pasarón
Dani Selma, en uno de sus dos penaltis fallados contra el Mérida en Pasarón / Cristina Saiz

Cinco jornadas sin perder encadena el Pontevedra Club de Fútbol, situado en la sexta posición de la tabla en el Grupo I de Primera RFEF.

Sin embargo, a pesar de esa situación, la sensación de la afición granate al salir el pasado sábado del Estadio Municipal de Pasarón no era de satisfacción, ni mucho menos.

Lo vivido con los dos penaltis fallados por Dani Selma dejó un regusto amargo en la parroquia local, con una bola que no ha hecho más que crecer al confirmarse la insubordiación del delantero.

Era el tema de conversación en las tertulias, y no era para menos.

"Hay un orden y un jugador se ha saltado la norma. Los actos que uno hace en la vida tienen consecuencias", explicaba en la rueda de prensa post partido un Rubén Domínguez que debe afrontar ahora una 'patata caliente' dentro del vestuario pontevedrés.

Brais Abelenda era el lanzador designado para los lanzamientos de penalti, pero Selma le pidió tirar la primera pena máxima.

A ojos del público, nada raro acontecía. Pero el delantero falló su disparo y tras la revisión del videoarbitraje que concedía una segunda oportunidad la 'bomba' terminó de explotar públicamente.

El técnico ordenó claramente que no asumiese el lanzamiento del segundo penalti, y varios futbolistas se acercaron a Selma para comunicárselo. Incluso Raúl Marqueta cruzó todo el campo para discutir la acción con su compañero, que hizo caso omiso.

Una secuencia que todos los presentes en Pasarón observaban incrédulos, y que desató la indignación después del segundo error que privó al equipo granate del triunfo.

Los pitos y gritos contra el 9 granate se hicieron entonces evidentes, también al final del encuentro con la plantilla agradeciendo el apoyo a los aficionados presentes.

Lo cierto es que la situación con Selma se ha ido enrareciendo con el paso de las jornadas. El ariete, titular en el inicio de liga, no ha estado fino cara al gol pese a un esfuerzo que le reconocía la grada, y esa mochila le ha ido pesando cada vez más.

Falló otro lanzamiento de penalti en la primera jornada contra el Cacereño, y no vio puerta hasta la décima jornada del campeonato contra el Zamora.

Venía el ariete de convertir también uno de los penaltis de la tanda que clasificó al Pontevedra en la Copa del Rey, y su gesto tras anotar llevándose la mano a la oreja ya desató los primeros murmullos en la grada de Pasarón.

Esa bola de nieve, pequeña entonces, con lo sucedido en Mérida ha crecido de manera importante y amenaza el equilibrio en una plantilla que hasta ahora daba muestras de gran unidad.

Cuáles serán las consecuencias de la desobediencia es un asunto que Rubén Domínguez apuesta por tratar a puerta cerrada, pero sus palabras dan a entender un castigo que de momento sólo él sabe por cuántas semanas se prolongará.

En lo que va de temporada Dani Selma ha participado en 13 partidos con el Pontevedra entre Liga y Copa del Rey, seis de ellos como titular habiendo anotado un único tanto.

YELKO PINO, BAJA EN LUGO POR ACUMULACIÓN DE AMONESTACIONES

A la situación de Selma y la lesión que Juanra sufrió frente al Mérida, el Pontevedra deberá afrontar en su próximo encuentro una baja importantre en su centro del campo, la de Yelko Pino.

El 10 granate vio su quinta cartulina de la temporada, por lo que previsiblemente el Comité de Competición le impondrá en su próxima reunión un encuentro de suspensión. Al menos los granates recuperarán para la causa a Miki Bosch tras perderse la última jornada por la misma circunstancia.