El polémico final de partido entre Pontevedra y Unión Adarve, con el penalti reclamado por los granates en la última jugada del encuentro y que podía haber significado asegurar la permanencia matemática, va a seguir coleando en el club granate a tenor de lo reflejado en el acta arbitral.
El colegiado del encuentro, el asturiano Jaime Ruiz Álvarez, denunció en la misma un enfrentamiento verbal en el túnel de vestuarios con la presidenta del club, Lupe Murillo.
Según su testimonio "al finalizar el encuentro y una vez alcancé el túnel de vestuarios, se encaró hacia mi persona y en una clara actitud ofensiva y agresiva hacia mi persona, comenzó a gritarme a voces y a la cara lo siguiente: "¡Por qué no pitas el penalti, me puedes explicar cómo no lo has visto!" Gritando en 3 ocasiones y teniendo que ser separada por el personal del Club, que la alejaron de mi persona teniendo que llevársela agarrada y forcejeando con ella".
Esta situación puede desembocar en una importante sanción hacia la máxima dirigente granate, identificada por un miembro de la Policía Nacional que señaló su condición de presidenta del Pontevedra al colegiado.
LUPE MURILLO NIEGA LO REFLEJADO EN EL ACTA
PontevedraViva se puso en contacto con la presidenta del Consejo de Administración granate que mostró su malestar porque lo descrito por el árbitro "no se ajusta a lo que pasó realmente".
Lupe Murillo asegura que "yo no fui ofensiva en ningún momento y nadie me llevó braceando", acercándose sólo al trencilla para preguntarle por qué no había señalado penalti en la última acción del encuentro.
La dirigente pontevedresa explicó que ahora "esperaré a lo que diga competición" para ver cómo actuar, pero confirmó que en el caso de producirse alguna sanción económica "la pagaré yo de mi bolsillo".