El Arxil no pudo hacer nada este sábado para evitar su derrota frente al Miralvalle en su desplazamiento a la ciudad extremeña de Plasencia. Las verdes solo fueron capaces de mantener el pulso a las locales en el segundo cuarto, cuando la renta local era ya decisiva. Las fuerzas le fallaron en los períodos posteriores y los ánimos decayeron a la misma velocidad que se incrementaba la renta de las cacereñas.
Llegó tarde el equipo pontevedrés al encuentro, que fue incapaz de igualar el ritmo anotador y la intensidad defensiva del Miravalle en el primer cuarto. Cuando se dieron cuenta, al término del primer cuarto, perdían ya por 12 puntos.
Las de Mayte Méndez sacaron todo su carácter en el segundo período para igualar la contienda a falta de poco más de dos minutos para el descanso. Tiempo suficiente para un nuevo apagón de las visitantes que lo acabaría condenando finalmente a la derrota. La inspiración de las plasentinas en este tramo final de la primera parte les permitió recuperar los doce puntos de ventaja. (38-26).
Tras el paso por vestuarios, el Arxil no volvió a dar señales de vida y las locales fueron ganando confianza en su juego y ampliando su ventaja minuto a minuto. Con 18 puntos de ventaja cerraron el tercer cuarto, una renta que pudieron mantener hasta el final del partido para asestar un nueva derrota a domicilio para el conjunto pontevedrés.