La moneda que en la semifinal frente al Cisne cayó de cara para el Condes de Albarei Teucro, dio la vuelta y resultó cruz en la final de la Copa Galicia, que se adjudicó el Cangas con un gol de Nikola Potic a falta de tan sólo tres segundos para el final del tiempo reglamentario.
Fue también la venganza del conjunto que entrena Pillo, que de esta manera se saca la espina de la derrota sufrida la pasada temporada, cuando el Teucro, entonces contra pronóstico, se había llevado el título al ganar en Creciente a los de O Morrazo (30-32).
El Pabellón vigués de As Travesas vivió un partido intenso, apasionante y muy disputado, que pudo ganar cualquiera. Alternativas en el marcador, en el que el Cangas llevó la iniciativa de salida, llegando a disponer de cuatro goles de renta (7-11) a los 15 minutos de juego.
Sin embargo el Condes de Albarei Teucro reaccionó y logró llegar al descanso con sólo un gol de desventaja (16-17).
Los comienzos de la segunda parte ofrecieron a un Teucro más inspirado, que le dio la vuelta al marcador, tomando ventaja (27-26) a partir del minuto 45, ventaja que mantendría en el siguiente parcial (27-26) en el que no se movería el marcador.
Esos diez minutos finales fueron vibrantes, entrando en los últimos cinco con igualada (29-29), que se mantendría hasta que en la última posesión (32-32) y a sólo tres segundos del final, Nikola Potic, máximo goleador de la final con siete tantos, conseguía el gol que daba el título a los de Cangas.