El Club Cisne Balonmano asaltó este sábado el pabellón de Zarautz donde se midió al Amenabar. Con el liderato en juego, vascos y pontevedreses dieron una lección de balonmano a los aficionados, que sufrieron el que fue un partido de auténtico infarto y no apto para cardíacos, que se decidió a falta de dos segundos para el final con un tanto de un sublime Álex Chan que, con su noveno gol, quitaba las telarañas de la portería local y daba la victoria a su equipo (25-26).
Comenzó el duelo con imprecisiones para Amenabar y Cisne, que fallaron sus respectivos ataques manteniendo a cero ambas porterías hasta pasados los dos minutos y medio de juego. Abrió la lata Balenciaga para los locales y replicó de misma manera Carlos Pombo para los de Pontevedra, dando paso a un continuo tú a tú que demostraba la calidad sobre la pista con auténticos golazos imparables para los guardametas. Pero fueron los vascos los que pasaron a dominar en el marcador ante la imprecisión de cara a portería que empezó a mostrar el Cisne, que se colocaba con tres goles por debajo obligando a Jabato a parar el cronómetro (min. 11, 7-4).
Cometió falta en ataque Carlos Álvarez y anotó Manex Kalegain para poner la mayor diferencia que se había visto hasta el momento en el duelo y, después de seis minutos sin ver el gol, Álex Chan, desde los siete metros, devolvió la ilusión a un Cisne que recobraba la compostura y reducía distancias, sobre todo cuando aprovechó la superioridad numérica tras la exclusión de Mikel Beristain (9-7).
Siguieron los blancos con su buen hacer, tomándose su tiempo en ataque y moviendo el esférico de un lado a otro para encontrar una grieta en la zaga local, que se veía sobrepasada por los siete metros que Álex Chan se encargaba de transformar para colocarse a tan solo un gol del empate.
La situación no gustaba al técnico de Amenabar, que pidió tiempo muerto cuando los suyos más lo necesitaban. Pero no dio con la tecla. Bajo palos de la portería del Cisne se encontraba el gran Jorge Villamarín, que mantuvo la portería a cero durante ocho minutos, mientras Yevhen Lysak y Mateo Arias igualaban fuerzas cuando se llegaba al minuto 24 de partido (10-10).
Hizo lo propio Chan, dando la vuelta al duelo y colocando a los de Pontevedra por delante por primera vez, pero la diferencia era mínima y Amenabar enseguida recuperó el dominio para ir al descanso con un gol por encima (12-11).
Salieron muy fuertes ambos conjuntos del vestuario, manteniendo la portería a cero durante los primeros tres minutos y medio. Rompió la sequía el equipo local con un gol de Aimar Unanue y, no podía ser otro que Chan anotaba para que el Cisne no se soltara de la pelea por la victoria.
Los vascos, a base de una defensa que por momentos se convertía en impenetrable, colocaban el 18-15. Sin embargo, tres faltas en ataque de los locales fueron respondidas de la mejor forma por Virulegio, Javi Vázquez y Chan, que volvieron a igualar la contienda cuando se alcanzaba el ecuador del segundo acto (18-18).
Se fue consumiendo el tiempo con los nervios y la intensidad patentes en el ambiente, con Amenabar y Cisne intentando aprovechar el mínimo error rival. Y fue Carlos Pombo, con su tercer gol del partido y desde campo propio, el que aprovechó la portería vacía local para colocar al Cisne por delante en el partido (min. 23, 21-22).
Paró el tiempo el técnico vasco, pero los suyos no supieron aprovechar el ataque para devolver la igualdad. Frenó el lanzamiento Villamarín, dejando la opción al Cisne de ponerse con un 0-2, pero una falta en ataque evitó la gesta. De la misma forma replicó Amenabar y, una vez más, los blancos tenían la gran oportunidad de anotar el tanto que les diera un respiro. Contragolpe para Carlos Álvarez y balón fuera de banda tras rechace del portero. Jabato pidió tiempo muerto pero Neves no atinó en su tiro.
Era otra ocasión para los locales de igualar, pero el encargado de transformar el lanzamiento pisó dentro del área y Álvaro Preciado, esta vez sí, colocó la diferencia de dos goles a favor de un Cisne que sentía la presión de una grada que se los estaba comiendo.
No le quedaba otra a los visitantes que alargar cada ataque lo máximo posible mientras aguantaba las continuas embestidas de un Amenabar que empataba de nuevo (25-25).
Restaba un minuto de juego y la posesión era para los de Jabato, que querían seguir invictos una jornada más dilatando su ataque hasta el último suspiro, cuando Álex Chan sacó un derechazo lejano que sacó las telarañas de la portería local a falta de 2 segundos, dando la victoria a un Cisne que suma su cuarta victoria consecutiva.