El Marín Peixe Galego alcanzó este curso el campamento base de la Liga EBA en medio de su nueva escalada hacia los picos más altos del baloncesto nacional. Tras caer en picado desde LEB Oro hasta categorías autonómicas, los de A Raña se encuentran ya en el intermedio de su primera temporada en niveles estatales.
Con un equipo joven formado por gente de la casa, el objetivo de esta temporada es asegurar la permanencia sin grandes apuros. Y en el ecuador del campeonato, lo están logrando. Los azules marchan en octava posición, con una victoria de ventaja sobre los puestos de descenso y un partido menos que sus rivales después de la suspensión del partido contra el Betanzos por riesgo de contagio por covid-19 en el vestuario.
Aunque el cuadro peixiño tiene mal acostumbrada a su afición después de dos inesperados ascensos a LEB Oro, soñar con el regreso a LEB Plata esta campaña es una quimera. Los de Iván Villaverde suman 7 triunfos y se sitúan a cinco victorias del Porriño, tercer clasificado que marca los puestos de clasificación para la fase de ascenso. En primer lugar, en puestos de ascenso directo, se encuentra el Usal La Antigua de Salamanca con 14 victorias en 15 partidos.
La competición entra ahora en una época de descanso navideño para regresar el 9 de enero, en el que los marinenses buscarán superar al Oviedo, penúltimo, para poner más tierra de por medio con el descenso y seguir abriendo nuevas vías hacia una cumbre ya conocida.