La espectacularidad de las bicicletas de piñón fijo y sin frenos centró la atención durante la tarde del sábado en el centro de la ciudad con la disputa del primer Criterium Pontevedra.
La Avenida Montero Ríos fue el epicentro de una prueba en la que tomaron la salida 60 deportistas llegados desde diferentes puntos de la península y en la que se impuso el madrileño Mario Paz Duque.
El tiempo respetó el evento, que se disputó con el firme seco, pero restó algo de afluencia de público.
Pese a ello la prueba agradó a los asistentes con unas normas dadas a la victosidad, en la que cada corredor doblado debía abandonar.
Antes de la prueba reina se disputó también una competición de bicicletas clásicas.