Superada su mala serie de resultados, el Poio Pescamar quiere derribar la última barrera que le queda en su irregular inicio de año, ganar lejos del pabellón de A Seca.
Las rojillas, clasificadas para la fase final de la Copa de la Reina y tras haber roto la pasada jornada una racha de cuatro partidos de liga perdidos de manera consecutiva, buscan confirmar su reacción para consolidarse en la quinta plaza de la tabla clasificatoria.
El rival este sábado (16:15 horas), a domicilio, será el UCAM Murcia, undécimo clasificado con 25 puntos, a 10 puntos del Poio.
El equipo entrenado por Raúl Jiménez deberá tener cuidado con el poderío ofensivo de las murcianas, cuartas mejores realizadoras con 65 goles sólo por detrás de Futsi Atlético, Burela y Alcorcón, si bien es un conjunto que también encaja con facilidad (69 goles), lo que parece vaticinar un encuentro animado.
El Poio Pescamar afronta esta jornada con las bajas de larga duración de sus jugadoras Antía Pérez y Clara, lista a la que se ha sumado a última hora Andrea Feijóo por precaución y por recomendación de los fisioterapeutas para intentar que se recupere por completo de sus problemas físicos.