Poner punto y final a la racha de cinco partidos sin ganar es el objetivo que se marca el Pontevedra para el partido de este sábado (19 horas) en el Reino de León frente a la Cultural Leonesa, un equipo que suma cuatro victorias y otras tantas derrotas en las primeras ocho jornadas de liga.
"Necesitamos ganar para alejar fantasmas, no solo clasificatorios, que es muy pronto para eso, sino para demostrar que el equipo sabe ganar y va a ganar muchos partidos", declaró el entrenador Antonio Fernández en la rueda de prensa previa al encuentro del fin de semana. No hay miedo en el vestuario granate a la visita a uno de los equipos con mayor historia de la categoría. "Cualquier rival es complicado en esta categoría", admite Fernández Rivadulla, quien se muestra convencido de que el próximo sábado el Pontevedra cambiará la dinámica.
La trayectoria del conjunto leonés invita también al optimismo de los de Pasarón porque "es un rival que no empata, ganan o pierden", señala el técnico haciendo hincapié en la mentalidad de un rival que "cree mucho en no encajar y, a partir de ahí, materializar sus ocasiones".
A pesar de esa mentalidad defensiva, la Cultural Leonesa ha recibido ya en este arranque liguero un total de once tantos, por los ocho encajados por el Pontevedra. Si bien es cierto que los leoneses se midieron ya con rivales de la talla del Racing de Ferrol, Córdoba y Alcorcón, con los que cayeron derrotados con claridad. Por el contrario, en ataque son más productivos que los granates y acumulan 10 tantos a favor por los seis del Pontevedra, que se quedó sin ver puerta en cuatro encuentros.
La fragilidad defensiva del rival es un dato a tener en cuenta y Antonio Fernández considera que "tiene que servirnos para mejorar en eso que tanto nos está costando". "El equipo genera muchas ocasiones y hay que insisitr porque tiene que llegar. La semana de trabajo ha sido buena, el equipo se ha encotrado cómodo y seguimos insistendo en eso y en otras cosas que nos tienen que dar argumentos suficientes para hacer daño a la Cultural en su campo", explicó Antonio en referencia a las transiciones defensivas que tanto daño hicieron a los granates en Mérida. "Están sucediendo menos", reconoce.
También se muestra satisfecho el entrenador pontevedrés con el rendimiento de los suyos en defensa. "Yo quería un equipo que encajase poco y lo estamos intentando conseguir. Es cierto que contaba con un bagaje ofensivo mucho mayor del que llevamos y eso nos daría más puntos. Pero nos encontramos con esta situación y hay que seguir insistiendo en lo que hacemos bien, que es que sabemos a lo que jugamos", argumenta a la vez que admite que todavía hay "facetas a mejorar" como "no encajar goles en esos minutos en los que no nos da tiempo a rectificar como ocurrió en A Coruña o Linares".
A pesar de que las sensaciones a nivel de juego siguen siendo positivas, admite el preparador que al equipo le está costando crecer a nivel anímico porque el trabajo exhibido en el terreno de juego no está dando sus frutos en forma de puntos. "No hay frustración, hay que seguir insistiendo", remarca.
La sequía goleadora que atraviesan los dos principales nueves del equipo puede ser una de las causas de los problemas anotadores del Pontevedra. Y el debate sobre la titularidad de Charles o Rufo, la presencia de ambos en el once o la posibilidad de que partan los dos como suplentes vuelve a estar candente. "La gente puede entender que por jugar con dos puntas natos el equipo va a tener más gol, pero ponerlos nos haría cambiar nuestra forma de entender el juego. Tendríamos que jugar más directos o buscar centros rápidos para encontrar esos espacios a los delanteros. pero podríamos perder ese trabajo en el medio del campo que ellos no nos pueden facilitar si están los dos a la vez. Va a haber veces que sea vea ese binomio Charles Rufo. Estoy muy contento con los dos, trabajan muy bien. Pero también pueden jugar Brais y Bakero", matiza el entrenador nacido en Ourense.
Para el encuentro del sábado, no podrá contar Antonio Fernández con los lesionados Samu Araújo ni Luis Martínez, que podrían reincorporarse a la dinámica del grupo la próxima semana. El resto, incluidos Seoane y Borja Domínguez, ya están a disposición del técnico.
También Alberto Rubio, que el pasado sábado fue sustituido minutos depués de haber saltado al campo. Una decisión que el entrenador explicó después al jugador y que ya se está completamente zanjada. "Es el primer cambio muchas veces, también fue titular. Eso es porque le tengo mucha confianza y (el cambio) fue también una forma de estimularlo, puede dar más porque tiene la calidad y tiene que ayudar más. A nadie le gusta tomar ese tipo de decisiones, pero intenté dar un vuelco y nos encontramos el empate", concluyó.