La vigésima edición de la Subida á Escusa llegó, este domingo, a su fin. Después de las dos victorias de Alexis Vieitez en las dos pruebas de la jornada anterior, el corredor pontevedrés volvió a hacer lo suyo en la final, terminando como máximo campeón del Gallego de Rally de Montaña disputado en Poio.
A diferencia del sábado, a las 9:30 horas ya rugían los motores de los más de 90 vehículos que tomaron parte en la tradicional cita. En lo referente al recorrido, éste fue el mismo que en la jornada anterior: a lo largo de las carreteras de Poio y Sartal. Pasado el mediodía ya habían concluido las carreras, que, una vez más, dominó Vieitez, perteneciente a la escudería anfitriona, Buxa Motor.
Pablo Rey, del Martínez Racing, consiguió el segundo puesto, habiendo terminado con la plata en tres de las cuatro mangas de la competición. Le siguió Martín Villar, del Outeda Racing.
Al igual que el día anterior, más de 80 persona se encargaron de mantener la seguridad de todos los presentes, tanto competidores como asistentes. Finalmente, la jornada concluyó sin ningún problema y todos pudieron disfrutar, un año más, del automovilismo gallego.