El Poio Pescamar no deja de crecer, la presencia de jugadoras del primer equipo en la selección nacional es ejemplo de ello, pero esta vez las consecuencias no pudieron ser peores para los intereses de la escuadra conservera. Las dos jugadoras que viajaron a Huelva para enfrentarse a Portugal regresaron lesionadas a casa. Silvia Aguete, con un esguince, tuvo que abandonar la concentración antes de tiempo y Ana Rivera volvió con problemas en el sóleo.
Las rojillas reciben este sábado (18.30 horas) a las principales candidatas a hacerse con el título de liga, el Atlético Navalcarnero. "Será un partido duro, no pierden desde hace dos temporadas, pero jugamos en casa y con el apoyo de nuestro público intentaremos dar la sorpresa", sostiene el entrenador del Poio Pescamar, Raúl Jiménez.
En el vestuario de A Seca esperaban llegar a estas alturas de liga con algún punto más en la clasificación. El equipo contaba con regresar con los tres puntos de Esplugues, pero el conjunto local se hizo fuerte en defensa y obligó a las visitantes a emplearse a fondo para rescatar un empate. Las de Jiménez aprendieron la lección y esperan aplicar la misma receta en esta jornada. "Tenemos que estar agresivas y muy atentas en defensa para salir rápido al contragolpe", remarca el técnico.
Llegar a los minutos finales con la contienda igualada puede ser una oportunidad única para derrotar al Atlético. "Tenemos que meterle mucho ritmo al partido, tienen jugadoras de mucha calidad pero veteranas, si llegan cansadas al final del partido tendremos opciones de ganar", plantea el preparador, que no sabrá hasta ultima hora si podrá contar con Carol Agulla ni Iria Saeta, ya recuperada de su lesión pero sin ritmo de competición.