El 10 de enero será un día histórico para el Pontevedra Rugby Club. Su equipo femenino jugará en la Divisón de Honor B por primera vez y lo hará como local ante el BUC Barcelona. Sin embargo, un retraso administrativo en la homologación del campo de Monte Porreiro obligará al conjunto pontevedrés a subirse al autobús para efectuar su debut en la segunda categoría nacional en el campo ourensano de As Lagoas.
"Se debe a ciertos problemas de homologacion del campo para la Federación Española de Rugby. Esperamos que se solucionen para el próximo partido en casa", explicó a PontevedraViva el presidente del club, Félix Álvarez. El retraso se debe a que "falta el informe de un laboratorio especializado, por ser de hierba artificial", puntualizó el dirigente confiado en que todo estará resuelto para la próxima jornada.
La confirmación del salto del rugby pontevedrés a la élite nacional se produjo a mediados de diciembre del 2020, cuando el PRC hizo oficial la aceptación de la vacante dejada por el Muralla de Lugo. Un hecho que permitió hacer realidad una vieja aspiración de la directiva del club, la de crear un equipo femenino a nivel nacional.
Con siete jornadas por delante en una liga a una única vuelta, el objetivo del PRC es el de evitar el descenso, que sufrirá el equipo que quede clasificado en última posición. Si consiguen este objetivo, "estoy convencido de que hay mimbres para mantener un proyecto serio", asegura el presidente Félix Álvarez.