El pontevedrés Álvaro Fernández Fiuza sigue agrandando su leyenda en el Descenso del Sella, una de las competiciones deportivas con mayor tradición del piragüismo español. Junto con su compañero, el asturiano Walter Bouzán, se ha proclamado campeón de esta prueba por octavo año consecutivo.
La pareja astur-gallega cumplió así con su papel de favoritos en la 81 edición de este descenso internacional, que se ha celebrado este sábado entre las localidades asturianas de Arrionda y Ribadesella y en la que han participado 1.300 palistas de 23 países.
Fiuza y Bouzán se impusieron en los metros finales al K-2 de Emilio Merchán y Leonel Ramalho, que fueron segundos. El podio lo completó el dúo formado por el cántabro Julio Martínez y el leonés Julián Becerro.
Fue uno de los Descensos del Sella más emocionantes que se recuerdan con hasta cinco embarcaciones luchando por la victoria casi hasta el final.
Los primeros kilómetros de la prueba estuvieron dominados por Martínez y Becerro, que superó al dúo astur-gallego nada más comenzar el descenso. Pero a la altura de La Requesada se produjo el primer relevo y Merchán y Ramalho se pusieron en cabeza.
Todo apuntaba a una victoria de estos últimos, pero el porteo que hicieron en la isla de La Boticaria fue clave en el triunfo de Álvaro Fernández Fiuza y Walter Bouzán.
A pesar de que fueron los últimos en coger su piragua con las manos para recorrer a pie la isla, un traspiés que sufrieron los, hasta ese momento, líderes de la carrera al subir de nuevo a la embarcación permitió al palista pontevedrés y a su compañero coger unos metros de ventaja que, en la recta final de la prueba, resultaron insalvables para sus rivales.
Fernández Fiuza y Bouzán lograron su octavo Descenso del Sella consecutivo tras cruzar la línea de meta en una hora, siete minutos y trece segundos.
"Tuvimos la suerte del campeón", reconoció el propio Fiuza en declaraciones a la televisión pública asturiana tras el final de la prueba. "El octavo Sella es un verdadero sueño. Hay que disfrutarlo", ha señalado.
Además, el pontevedrés ha dejado la puerta abierta a regresar a esta prueba. "Si Walter quiere, seguiremos. Aunque ha sido un Sella que lo hemos pasado mal. No sabemos donde está el techo. Tras el Mundial, veremos si seguimos", ha dicho.