Malas noticias para Gómez Noya en el segundo Ironman 70.3 del año disputado en Tasmania.
El pontevedrés partía como uno de los grandes favoritos para llevarse el único slot en juego para el Campeonato del Mundo Ironman, pero de nuevo la mala suerte le jugó una mala pasada y tuvo que abandonar durante el segmento ciclista.
Javier Gómez Noya fue el marcó el ritmo en el segmento de natación en las frías aguas del rio Derwent. El triatleta gallego fue el primero en recorrer los 1.900 metros con un tiempo de 23:48 y 22 segundos de ventaja sobre el trío perseguidor formado por Michael Boult (Australia), Braden Currie (Nueva Zelanda) y Mitch Kibby (Australia).
En el tramo ciclista, de más de 1.100 metros de desnivel, fue el punto clave de la carrera. Braden Currie se fue al suelo en los primeros kilómetros por culpa del asfalto mojado, y Cameron Wurf (Australia) y Nick Thompson (Australia) llegaban pronto a una cabeza de carrera donde estaban Mitch Kibby Gómez Noya.
Sin embargo, pese a aguantar aguantar 20 kilómetros tras ellos, tanto Wurf como Thompson comenzaron a abrir hueco respecto a Kibby y el pontevedrés para llegar a la mitad del recorrido con 1:35 de renta.
A partir de ahí, los segundos del gallego fueron en aumento, pero los problemas mecánicos le obligaron a retirarse de la carrera.
Finalmente el ganador fue Nick Thomson, que culminó la prueba con un tiempo de 3:54:10, seguido por Mitch Kibby (3:58:07) y Cameron Wurf (4:00:01).