Ni en uno de los peores momentos de su carrera Javier Gómez noya pierde su optimismo y fuerza de voluntad, y es que en una rueda de prensa en el Hospital Policlínico Lucense (Polusa), el pentacampeón mundial ya piensa en los próximos Juegos Olímpicos de 2020.
"No descarto ir a Tokio" aunque "tampoco lo descartaba antes de la caída, era algo que ya tenía en mente", reconoció tras recibir el alta después de la operación de brazo a la que fue sometido este jueves y que le deja fuera de Río 2016.
El triatleta gallego explicó ante los medios cómo fue la caída que le ocasionó una rotura en el radio de su brazo izquierdo: "Iba despacio y aún no sé por qué se me atascó la pedalada. Se me bloqueó, caí por encima de la bici y pasó lo que pasó".
"No pensé que me hubiese hecho tanto daño, a pesar de que en ese momento tenía bastante dolor", completó.
Tras lo que define como un "golpe duro", Gómez Noya ha asegurado que "voy a luchar con ello igual que ya he luchado con otros problemas que he tenido antes en mi carrera".
Ahora se centrará en recuperarse "al cien por cien" ya que no cuenta con ningún objetivo que le obligue a acelerar el proceso. Un tiempo que, según ha señalado, aprovechará para pensar con calma en su futuro, en el que se ve compiendo al máximo nivel, ya sea en distancia olímpica o dando el salto a la larga distancia.