Noticias positivas en la enfermería del Pontevedra Club de Fútbol.
Igor Irazu es ya uno más en el trabajo de grupo con el resto de sus compañeros, tras un par de semanas a menor ritmo.
Descartada una lesión ósea y con mejores sensaciones, el central ha ido incrementando el ritmo de entrenamientos hasta incorporarse al 100%.
Así se le pudo ver ya este miércoles, tras la habitual jornada de descanso del martes, en el campo Manolo Barreiro 2 de A Xunqueira, lugar habitual de los entrenamientos de la primera plantilla, por lo que estará disponible para la próxima jornada de liga con la visita al feudo del Rayo Cantabria.
Con más cautela avanza la recuperación del otro hombre que ocupaba la enfermería granate, Dalisson de Almeida.
El hispano-brasileño, tal y como avanzó Yago Iglesias en la previa del choque ante el Escobedo, ha dado un paso adelante porque "las sensaciones cada vez son mejores", pero sin querer todavía forzar la máquina ya que "todavía dicen que la lesión no está cicatrizada de todo".
Esto se traduce ya en verlo sobre el césped sintético de A Xunqueira, trabajando a las órdenes de preparador físico Jonatan Fernández pero todavía sin integrarse en los ejercicios colectivos.
Eso sí, Dalisson se entrena a mayor intensidad y ha comenzado a tocar balón, lo que da esperanzas de que pueda superar por completo su lesión en un periodo breve de tiempo y volver así al equipo ante el tramo decisivo de la temporada.
Cabe recordar que el 18 granate lleva ya más de un mes ausente, siendo su último encuentro hasta la fecha el disputado contra el Compostela en Pasarón el 19 de enero.
Él será, salvo contratiempo, la única baja por lesión para la próxima jornada, un partido que se perderán por sanción dos futbolistas más, como son Rufo y Xabi Domínguez.