Jéssica Bouzas se despidió del WTA 1000 de Roma tras caer ante Karolina Pliskova por 4-6, 6-3 y 7-5, en un duelo que se prolongó durante más de dos horas y que tuvo que ser interrumpido por la lluvia antes de concluir el primer set.
Aunque no arrancó bien (2-0), Bouzas consiguió reaccionar a tiempo para plantar cara a la checa, ex número uno del mundo y ganadora en Roma en 2019.
Encadenó cuatro juegos seguidos (2-4) que le valieron para remontar y llevarse el primer parcial tras el parón por la lluvia.
Pliskova subió el nivel, ganó el segundo set y envió el partido al tercero y definitivo, en el que la de Vilagarcía volvió a perder su primer juego al saque, de la misma manera que había ocurrido en el primer set.
La checa siguió por delante hasta el 5-4, pero Jéssica logró a empatar cuando su rival sacaba para llevarse el partido.
Finalmente cedió su saque en un juego muy apretado y la checa cerró el triunfo al servicio (7-5).
La tenista arousana viajará ahora a Marruescos para disputar el WTA 250 de Rabat antes de afrontar Roland Garros a partir del 24 de mayo.