El Pontevedra ha encontrado el refuerzo que buscaba para la portería y el nuevo guardameta granate la luz al final del túnel, porque la primera mitad de la temporada para Vicente Company puede calificarse de infierno.
Todo por la penosa situación que vivió en su club, el Huracán de Valencia. Impagos, abandono por parte de la directiva, apuros y finalmente descenso administrativo por no pagar las cuotas arbitrales.
Un triste final para un proyecto que los futbolistas trataban de mantener a flote con su esfuerzo.
Fueron meses "muy duros", reconoce Company, porque "nos pagaron sólo el 40% del primer mes y hemos estado hasta el 30 de diciembre sin cobrar".
Company: "Llega un momento en el que no te queda nada, que tienes que pedir porque lo que tienes ahorrado se te va todo"
La situación personal de los integrantes de la plantilla valenciana fue empeorando con el paso de los días hasta convertirse en una odisea. "Llega un momento en el que no te queda nada, que tienes que pedir porque lo que tienes ahorrado se te va todo", explicó en la rueda de prensa de su presentación el ya jugador granate.
"A mí por ejemplo me quitaron el piso y me tuvie que ir a Gandía e ir todos los días a entrenar, 200 kilómetros al día, y pagármelo todo", concluyó.
Por ese motivo sus primeros pasos como jugador del Pontevedra en el Estadio Municipal de Pasarón estaban adornados de una gran sonrisa. Por la esperanza de hacerse un hueco en su nuevo equipo y sobre todo tener otras oportunidad en el fútbol profesional dejando atrás la cara más amarga del deporte.