La exigencia de la Primera RFEF y su formato de competición está fuera ya de toda duda, y así lo demuestra una estadística que está siendo demoledora para los entrenadores.
Con la decisión tomada este miércoles por la Cultural Leonesa de cesar a su entrenador, Eduardo Docampo, son ya 33 los técnicos destituidos en la categoría en lo que va de liga, precisamente 33 jornadas. Es decir, a una media de uno por jornada.
En el caso del conjunto leonés, rival del Pontevedra en el Grupo I, la racha de un sólo triunfo en las últimas 14 jornadas, que le ha hecho aproximarse a sólo 4 puntos de la zona de descenso, ha sido demasiada losa sobre el preparador a cinco partidos de que concluya la competición.
En el grupo en el que compiten los granates son 17 los entrenadores que han caído, dejando en sólo siete los equipos que mantienen su apuesta de principio de temporada. Se trata de Alcorcón, Racing de Ferrol, Mérida, Castilla, Celta B, Linares y Algeciras, siendo este último el único caso de la zona baja de la tabla que sigue confiando en el capitán de la nave.
La situación es similar en el Grupo II, donde sólo nueve equipos no han cambiado de inquilino en el banquillo: Cornellà, Amorebieta, Alcoyano, Osasuna Promesas, Real Murcia, SD Logroñés, Eldense, Barça Atletic y Real Sociedad B.
De hecho hasta nueve equipos, entre ellos el Pontevedra con las destituciones de Antonio Fernández y Toni Otero con la posterior llegada de Juan Señor, han cesado a dos entrenadores, compartiendo el Pontevedra este dudoso honor en su grupo con Badajoz, Balompédica Linense y San Fernando.
Y es que ser entrenador en la Primera RFEF se ha confirmado como una profesión de riesgo.