El paso de La Vuelta Ciclista a España por la comarca se ha dejado notar este lunes con la salida desde Marín de la tercera etapa de la carrera.
Una multitud de aficionados acudió hasta las inmediaciones de la Plaza de España para disfrutar de la infraestructura que conlleva la ronda por etapas y poder ver de cerca a los mejores corredores del pelotón internacional.
Además de los puestos publicitarios, el principal punto de atención estaba en las zonas reservadas para los autobuses de cada uno de los equipos participantes. Desde allí salían uno a uno los ciclistas para pasar el control de firmas mezclándose con los aficionados presentes y atendiendo pacientemente a su petición de fotografías.
Los más perseguidos, los grandes nombres como el británico Chris Froome, el colombiano Nairo Quintana o los españoles Alberto Contador y Alejandro Valverde, entre otros.
Tras el corte de cinta de las autoridades, entre las que se encontraban la alcaldesa María Ramallo o el secretario xeral para o deporte, José Ramón Lete, el pelotón afrontó un recorrido neutralizado por Marín y puso dirección a Pontevedra, donde se dio la salida lanzada a la etapa en pleno puente de A Barca.
Desde allí los ciclistas comenzaron un recorrido de 176 kilómetros hasta el mirador de Ézaro, en Dumbría, pasando antes por buena parte de la comarca como Poio, Sanxenxo, Cambados, Vilanova o Vilagarcía.