A la temporada del Pontevedra Club de Fútbol sólo le quedan 180 minutos, tiempo en el que se jugará su futuro intentando evitar el desastre que supondría caer a la quinta categoría nacional.
Los granates visitan este domingo (12.00 horas) el campo del Lealtad de Villaviciosa, Les Caleyes, un equipo descendido tras su derrota frente al Coruxo el pasado fin de semana pero que "é tremendamente complicado, entre outras cousas pola súa envergadura", defiende Luisito.
Los asturianos, que en la ida neutralizaron por completo el juego pontevedrés (0-0), afrontan la cita sin presión, por eso el técnico defiende que "temos que facer verlle ao Lealtad que os que nos xogamos a vida somos nós".
Según defiende Luisito "temos que plantarnos alí, co escudo e a historia que temos detrás, a comernos o campo", y es que un triunfo, si Salamanca o Real Oviedo Vetusta no ganan sus encuentros, puede bastar para asegurar una plaza la próxima campaña en la Segunda RFEF. En el caso contrario, el Pontevedra tendrá una última bala en Pasarón frente al Real Oviedo Vetusta, equipo que marca el descenso con un punto menos y al que superaría en cualquier caso venciéndole en el duelo directo de la última jornada, "pero esa será outra historia", señala el preparador de Teo. Eso siempre y cuando no descienda el tercer clasificado como peor tercero de todos los grupos.
Churre apunta al once inicial en su regreso a la convocatoria, una lista que completan los canteranos Pacheco e Iñaki ante los problemas físicos de Adrián Cruz y Charles, además del sancionado Pitu.
El colegiado del encuentro será el vasco Ekaitz Garcia Arriola.