El Club Cisne Balonmano buscará este domingo ante Puente Genil (17:00 horas) su cuarta victoria en liga, pero para eso deberá "llegar al final del partido con fuerzas", admite el técnico blanco, Javier Márquez.
Los de Pontevedra llegan a la cita escasos de efectivos por las lesiones de Marko Ojeda, Arboleya, Bruno Vázquez, Iván Calvo o Gabriel Cavalcanti, que deberá pasar por el quirófano tras romperse contra Bada Huesca los huesos de la nariz. Además, hay que sumar la ausencia de David Chapela, que no podrá viajar con el equipo, y la de Carlos Ocaña, que se está recuperando de su lesión y será duda hasta horas antes del partido.
En cuanto a rival, "Puente Genil es muy buen equipo, ha empezado flojo pero en casa muestra buen nivel", explica Márquez, que tiene claro que el objetivo de sus jugadores es olvidar las bajas y hacer un buen final de partido.
Y para ello, el Cisne se apoyará en Roney Franzini y Kilian Ramírez, sus dos guardametas, que están trabajando y jugando a "muy buen nivel" y se han convertido en dos piezas clave y "de garantía" en las victorias del equipo, con un 31% de eficacia el primero y un 25% el segundo, demostrando que cada triunfo depende, en su mayor parte, de ellos.