Lupe Murillo pide "un pouco máis" a las instituciones para que el Pontevedra siga creciendo

Pontevedra
20 de mayo 2022

Jugadores, cuerpo técnico y consejo de administración fueron recibidos este viernes en la Casa das Campás por el alcalde de Pontevedra, Miguel Anxo Fernández Lores, y diversos miembros de la corporación en un nuevo acto de celebración del ascenso del equipo granate a la Primera RFEF

Recepción por parte del Concello al Pontevedra CF por el ascenso
Recepción por parte del Concello al Pontevedra CF por el ascenso / Diana Eiras

Los actos de celebración del ascenso del Pontevedra a Primera RFEF afrontan este viernes su última jornada en la que toda la familia granate fue recibida en la Casa das Campás por el alcalde y numerosos miembros del gobierno local. Por la tarde, los actos continuarán con una ofrenda en la iglesia de la Peregrina y una cena a la que están invitados los socios en el restaurante Campaniola.

En una abarrotado salón de actos de la Casa das Campás, único edificio municipal disponible para una recepción de este tipo por las obras en el Teatro y en la Casa Consistorial, toda la plantilla granate fue agasajada por parte del Concello con una pulsera con el escudo de la ciudad, mientras que la presidenta Lupe Murillo recibió de manos del alcalde Miguel Anxo Fernández Lores un broche con una insignia de San Francisco. 

Antes del intercambio de regalos, fue el turno de los discursos. Comenzó el concelleiro de Deportes, Tino Fernández, para expresar la "alegría" que se siente en toda la ciudad porque el "Pontevedra é un sentimento". Tomó el relevo el capitán granate, Álex González, que mostró su entusiasmo por el cariño recibido en los últimos días. "Es una maravilla poder seguir celebrando", dijo en señal de un agradecimiento que hace extendible a todo el vestuario. 

Gracias también dio la presidenta Lupe Murillo a todos los representantes políticos allí presentes por el innegociable apoyo hacia el club, en este sentido hizo especial mención a Lores y la concelleira Yoya Blanco. También lamentó la mandataria que las circunstancias del ascenso impidieron un baño de masas por las calles de la ciudad, pero reconoció que "é un orgullo levar o nome de Pontevedra por España".

Después de admitir que haber conseguido el ascenso no fue "fácil", la presidenta pone ya la vista en la próxima temporada, en la que será necesario el máximo apoyo posible de todas las instituciones y la sociedad pontevedresa para que el club siga avanzando. "Imos ter que pedir un pouco máis", dijo Murillo mirando a Lores. Aumentar el presupuesto no siempre es sinónimo de éxito deportivo, pero "os cartos axudan", insistió Murillo antes de cerrar su discurso.

El guante no dudó en recogerlo el regidor pontevedrés para pedir a toda la ciudad "ter os pés na terra". Recordó el nacionalista que en las últimas décadas el Pontevedra estuvo hasta en tres ocasiones al borde de la disolución, por eso pidió no obsesionarse con otro ascenso para evitar "caer outra vez no pozo". Aun así, Fernández Lores se mostró orgulloso de los logros conseguidos por el equipo y en un tono distendido reconoció que "o Pontevedra é máis que un club" y se mostró comprensivo con los futbolistas: "Os que xogades no Pontevedra saídes con toda a historia do clube detrás, é moito peso, pero aínda así conseguistes o obxectivo", los felicitó.

Finalmente, y antes de la tradicional foto de familia en las escaleras del Teatro Principal, Lupe Murillo hizo entrega a Fernández Lores del balón, firmado por los jugadores, con el que el Pontevedra selló el ascenso a Primera RFEF. "É o balón co que Álex González meteu o gol do ascenso". "Golazo", interrumpió el alcalde a la presidenta, para señalar después que "imos poñer este balón na vitrina onde temos os premios da ONU", remató.

Esta tarde, el equipo tiene previsto realizar una ofrenda de agradecimiento a la Virgen de la Peregrina como marca la tradición cada vez que el Pontevedra logra su objetivo a las 20 horas. Luego, el calendario de celebración del ascenso concluirá con una cena granate en el hotel Campaniola. Y, a partir de ahí, jugadores y cuerpo técnico comenzarán unas merecidas vacaciones.