La localidad polaca de Poznan centra la atención desde este jueves en el piragüismo pontevedrés con el inicio de la segunda Copa del Mundo Sprint de la temporada.
Tras el buen papel de los primeros espadas en Racice hace pocos días, otros efectivos de la 'armada' pontevedresa buscan exhibirse en un gran escenario internacional, algo que han conseguido en su estreno Manuel Fontán (Náutico O Muíño de Ribadumia) y Pablo Graña (Náutico Rodeira de Cangas) en el C-2 500.
Fueron los primeros españoles en estrenarse en Poznan, siendo segundos en su serie sólo superados por el incombustible campeón olímpico alemán Sebastian Brendel y su compañero Tim Hecker, lo que les obligaba a pasar por la semifinal si querían conseguir la clasificación para la pelea por las medallas del próximo sábado día 28.
Eso hicieron en la semifinal, mejorando su tiempo con un registro de 1:42.87 que les valió para ser segundos a sólo dos centésimas de la pareja ucraniana. Suficiente para meterse en la final A del C-2 500, modalidad olímpica.
En Poznan también compitió este jueves el pontevedrés Jaime Duro (EP Ciudad de Pontevedra), en su caso en el C-1 500 metros, con un séptimo puesto en su serie y un sexto lugar en la semifinal que le relegan a la final B de la distancia.