Marino de Luanco, una vuelta después del partido que supuso un punto de inflexión para el Pontevedra

Pontevedra
23 de febrero 2022

El conjunto granate recibirá el próximo domingo 27 de febrero al Marino en el Estadio Municipal de Pasarón en una posición radicalmente opuesta a la de la primera vuelta. Por aquel entonces llegaba sin conocer la victoria después de cinco jornadas y en puestos de descenso , y ahora lo hace como segundo clasificado y por primera vez a tiro de piedra del liderato

Entrenamiento del Pontevedra en Xeve
Entrenamiento del Pontevedra en Xeve / Mónica Patxot

Hay partidos que marcan un antes y un después en una temporada, que suponen un punto de inflexión, y nadie duda que para el Pontevedra una de esas citas fue la de la sexta jornada de liga en el campo del Marino de Luanco, en la que logró su primera victoria del curso y lo hizo de manera contundente suponiendo todo un golpe de moral que dio paso a una espectacular racha positiva.

Hasta esa cita todo eran dudas en la casa granate, que con cuatro empates y una derrota en el arranque liguero estaba metido en puestos de descenso (15º). Los erreros defensivos penalizaban en exceso a un equipo que no lograba dar con la tecla en su juego y sobre todo en la solidez que se le exige a un aspirante a lo más alto.

Eso cambió en Luanco, con un coque redondo que finalizó con un rotundo 0-3 y que supuso el despegue de los de Ángel Rodríguez. El técnico introdujo cambios en la alineación encontrando ese día un once que, con variación especialmente por la lesión de Rufo, se acabó consolidando. Pablo Cacharrón ocupó por ejemplo el puesto bajo palos en lugar de Álvaro Cortés y Miguel Román disfrutó de su primera titularidad.

Fue el punto de partida a una racha que le hizo ganar cuatro partidos consecutivos hasta su visita al campo del Unión Adarve (derrota 2-1), pero es que ese fue su único partido perdido en 14 jornadas, cediendo sólo otros dos empates y acumulando hasta 11 triunfos en ese periodo (35 puntos de 42 posibles). Entre medias el juego del equipo fue creciendo y pareciéndose cada más a lo que demandaba Ángel Rodríguez para colocarse segundo en la tabla, máximo goleador del grupo y como principal favorito para la mayoría de rivales para ocupar la única plaza de ascenso directo, con permiso de un Adarve que parecía no fallar.

Llegaron después dos derrotas seguidas coincidiendo tambien con un bache del líder, un bajón al que se dio carpetazo de manera contundente el pasado domingo en O Carballiño para ponerse por primera vez a tiro de piedra del líder justo cuando se cumple una vuelta desde aquel 10 de octubre en Asturias.

Ahora será el Marino de Luanco el que visite el Estadio Municipal de Pasarón (domingo 27 de febrero, 17.00 horas) cerrando el círculo, pero las sensaciones y sobre todo la confianza de los granates es bien distinta, con el objetivo del primer puesto entre ceja y ceja, mientras que su rival se encuentra con el agua al cuello en puestos de descenso.

Pocos lo hubiesen creído a principios del mes de octubre.