Es todo un símbolo en la Sociedad Gimnástica, club en el que se formó y en el que, tras unos años fuera, compitió 10 temporadas consecutivas en la División de Honor de atletismo aportando importantes puntos desde los lanzamientos. Ahora, en la etapa final de su carrera y compitiendo por el Atletismo Santiago, Martín Brea (Vilanova de Arousa, 1971) valora todo lo vivido en el club pontevedrés y le augura un largo futuro, mucho más allá del 90 aniversario al que llegará en septiembre.
- ¿Cuándo empezaste con la Gimnástica?
Pues a finales de los 80 debió ser. Yo estaba entrenando en el San Narciso de Marín con el Padre Simón. Después conocí a Santiago Ferrer y me fui a la Gimnástica, con 16 o 17 años.
- El club va a hacer 90 años y tú has sido protagonista en muchos de ellos.
Tuve unos pequeños impases en los que estuve en el Chapín de Jerez, que estaba en la máxima categoría, o en el CDU, Club Deportivo de la Universidade de Santiago, y también en el Atletismo Coruña, todos ellos en División de Honor. Después fue cuando volví a la Gimnástica para quedarme, aún estábamos en Primera División.
- Llegó el ascenso y después muchas vivencias en la máxima categoría, desde pelear hasta el último día por la permanencia hasta llegar a la final por el título, ¿con qué te quedas de esa etapa?
Me quedo con todo, porque competir en la liga de clubes es especial, no compites para ti, lo haces representando a tu ciudad, al club y tiene una carga de responsabilidad bastante grande. Debes hacer la mejor marca, porque un punto suma, de hecho recuerdo una vez creo que había sido en Ourense que nos quedamos a medio punto de ascender.
- Viniendo de clubes potentes como Chapín o aquel de la Universidad de Santiago, ¿había mucha diferencia?
Claro. Me metí unos cuantos viajes con la Gimnástica, porque venía de un club como Chapín que ibas en avión, y aquí se creó otra atmósfera, aquizás ahí está esa áurea de estar a gusto. Tenemos chupado en la misma temporada dos viajes seguidas a Málaga, muchas horas, conoces gente... En otros clubes la relación era buena pero más impersonal. Aquí era un club de pico y pala, en la Gimnástica éramos chavales de aquí, alguno de fuera pero gente de aquí por lo general.
Martín Brea: "Tienen que salir más chavales, pero cuesta hacer un atleta de cierto nivel"
- Esa mezcla se ha mantenido con los años, aunque a veces se hace complicado, ¿no crees?
Tienen que salir más chavales, pero cuesta hacer un atleta de cierto nivel, son muchos años, hay que tener suerte y cuesta. A veces hay pruebas que no se pueden cubrir con el suficiente nivel para estar en División de Honor, algún fichaje hay que tener. El equipo femenino por ejemplo casi todas las chicas son de casa, antiguas atletas también que ficharon para ayudar, se junto lo nuevo y lo viejo.
- Te tocó vivir de cerca el caso de Santiago, donde se pagaba mucho y al final el club fue insostenible. Qué complicado es que un club tenga tanta continuidad en el tiempo como la Gimnástica.
Un club que esté hecho única y exclusivamente a base de pagar tiene una caducidad, porque cuando llega una época de crisis, una época en la que no hay tanta pasta la gente se marcha y está abocado al menos a empequeñecer. Sin embargo si sigues como la Gimnástica, que nunca perdieron la cabeza, esto continuará hasta que se quiera.
- Sigues entrenando en el CGTD de Pontevedra, ¿ves cantera?
Claro que sí, pero un chico que tiene 12 o 13 años hasta que puede competir en el equipo absoluto a lo mejor pasan 7-8 años, hay que tener paciencia. En estos tiempos de PlayStation y fútbol a tutiplén es complicado atraer niños al atletismo, pero aquí ahora hay bastantes fichas y la escuela funciona muy bien. Además los monitores están muy formados, universitarios con título de monitor o entrenador nacional y eso es una diferencia muy importante con respecto a hace años.
- Hablas de captar gente, ¿cómo atraerías a los jóvenes para que practiquen no sólo atletismo sino disciplinas como la tuya, los lanzamientos?
Es muy complicado, y además para los lanzamientos aún cuesta aunque están cambiando las cosas. Antes alguna gente pensaba que a los lanzamientos iban los gorditos que no corren, pero para ser un lanzador de cierto nivel necesitas correr muy rápido, saltar muy alto o muchos metros, necesitas ser una persona muy potente. Para ser un lanzador de cierto nivel como pueder ser ahora Víctor Gallego hay que tener unas capacidades físicas extraordinarias.
- ¿Alguna idea entonces?
Una de las maneras puede ser hacer competiciones no sólo en la pista, trasladar los lanzamientos a otra parte. No sé, en el medio de Pontevedra, ¿por qué no hacer un campeonato de peso en la plaza de España o en la Avenida Montero Ríos?
- ¿Acercarse a la gente?
Excato, no lo podría haber dicho mejor, acercar el atletismo a la gente y salir de aquí, de la pista. Que la gente pruebe, que toque un peso, un disco o una jabalina. Ésa es la idea, sacar los lanzamientos de la pista.
- Volviendo a la Gimnástica, con todo esto y viendo la situación del atletismo actual, ¿le ves un largo futuro al club?
Hombre claro, más de 100 años y de 200, los que le quedan, claro que sí.