Se acabaron los experimentos para el Poio Pescamar, que este sábado 10 de septiembre iniciará en Navarra una nueva temporada en la Primera División Femenina de fútbol sala, en la cancha del UDC Txantrea de Pamplona.
Las rojillas han cerrado una pretemporada "bastante positiva", según la califica su entrenador Marcio Santos, "no sólo por los resultados sino por la implicación de las jugadoras".
El técnico se muestra optimista con las posibilidades del equipo en su cuarto año en la élite, y pese a que sitúa como primer objetivo asegurar la permanencia "cuanto antes", no esconde que la meta es real es seguir creciendo en la máxima categoría e "intentar acabar entre las ocho primeras" peleando por jugar la Copa de España.
Una meta ambiciosa que comienza con "una salida complicada", pese a ser el Txantrea de un equipo recién ascendido, ya que Marcio cree que se trata de "un equipo a tener en cuenta".
Importante será empezar con tres puntos que "nos aporten tranquilidad" ante un "calendario complicado" durante el primer mes de competición.
La buena noticia para el preparador brasileño es que no contará, salvo contratiempo de última hora, con ninguna baja y toda la plantilla estará disponible para elaborar la primera convocatoria oficial de la temporada.