Los paraguas no son bienvenidos esta temporada en el Estadio Municipal de Pasarón.
Ya había sucedido en anteriores ocasiones, como cuándo en el mes de abril el Pontevedra se jugaba el ascenso a Primera RFEF contra el Laredo, pero tras el salto de categoría se ha acabo por convertir en norma.
Muchos fueron los aficionados granates que, en la primera jornada del campeonato contra el Cacereño, se vieron sorprendidos por la prohibición de acceder al estadio con su paraguas, sobre todo en un día de áspera climatología.
El club pontevedrés había señalado horas antes, solamente a través de sus redes sociales, cuál era la limitación, pero parte de su masa social la desconocía.
Se trata en todo caso de una medida que ha llegado para quedarse.
Con el ascenso el dispositivo que coordina la seguridad en Pasarón, con la Policía Nacional al mando, se ha multiplicado y con la obligación además de elaborar un informe oficial tras cada jornada para enviar a los órganos competentes, como por ejemplo la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte, en el caso de que se produzca alguna incidencia dentro del recinto deportivo.
Este dispositivo, afirma el Pontevedra, ha ratificado la prohibición para toda la temporada del acceso a Pasarón con paraguas largos o de punta metálica.
Sólo se permitirán, confirma el club, los paraguas plegables, pero en ningún caso se podrán abrir en la butaca que se ocupe en la grada, aunque sea una a la que le afecte la lluvia.