Tarde negra para el Arosa en Cangas. Los de Jorge Otero sufrieron un grave tropiezo frente a un Alondras necesitado, que logró reencontrarse con la victoria después de cuatro jornadas sin ganar, aliviando así su delicada situación, al mismo tiempo que deja a los arlequinados pendientes de lo que puedan hacer los cuatro de cabeza, especialmente el Cerceda, en la jornada dominical, para saber si la distancia con el play-off se hace ya considerable.
Pero no sólo perdió el partido, sinó que el equipo vilagarciano se quedó sin su reciente fichaje, el delantero Monroy, tras sufrir una aparatosa caída disputando un balón, de la que resultó lesionado con fractura de clavícula, lo que en principio le mantendrá unos tres meses de baja.
No fue un buen partido del Arosa. El Alondras estuvo más intenso en laboras defensivas y apenas concedió ocasiones a un equipo que volvió a demostrar sus dificultades atacantes.
Los locales aprovecharon su oportunidad poco antes del descanso, al transformar Óscar Fondevila un lanzamiento directo de falta desde la frontal que sorpredió a Sergio Lloves. Luego, los locales se defendieron con orden, muy cerrados atrás. Con eso les fue suficiente para contener a un Arosa inocente en el área contraria.
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Siete minutos le bastaron al Céltiga para dar la vuelta a un marcador adverso en la que llevaba camino de ser una de las sorpresas de la temporada, además de meter en serios problemas a los de A Illa. El colista y casi desahuciado Órdenes, que llegaba al Salvador Otero acumulando nada menos que diez derrotas consecutivas, jugó sin nervios y consiguió irse al descanso sin recibir goles.
Los coruñeses incluso se ponían por delante a los 57 minutos, con un gol de Manny Aparicio, pero como si ese tanto hiciese reaccionar al Céltiga, los isleños se volcaron sobra la meta visitante y en siete minutos vibrantes (del 66 al 73 de partido) sentenciaban con tres goles conseguidos por Carlos Gómez, Paco y Estefan.