Poio Pescamar y Marín Futsal vuelven este sábado a la acción. Las rojillas reciben en A Seca, a las 18.30 horas, al Universidad de Alicante con el objetivo de volver a la senda de las victorias tras el tropiezo de la pasada semana contra el Roldán. Las de O Morrazo, en cambio, viajan a Zaragoza liberadas después de conseguir traducir las buenas sensaciones del inicio de liga en el primer triunfo de la temporada en la anterior jornada.
El cuadro conservero, que no podrá contar con Anna Escribano, pendiente de una resonancia para conocer el alcance de su lesión; no se fía del rival a pesar de que todavía no conoce la victoria. "Es un equipo renovado pero muy difícil", dicen desde el club que necesita comenzar a sumar de tres en tres para no descolgarse de la parte alta de la tabla.
A la misma hora comenzará el partido del Marín Futsal, que tratará de aprovechar la inercia de la pasada semana para seguir escalando puestos en la clasificación. "El Zaragoza es un equipo que está hecho para altas cotas. Está lleno de grandes individualidades, pero quizás le falta esa conjuncion definitiva. Pero es un equipo peligroso. Su mejor virtud es el robo de balón y las transiciones", explica el entrenador Raúl Jiménez.