Se acabó. Pontevedra puso el broche de oro este domingo a quince días en los que se convirtió en la capital de la lucha mundial con la celebración de los mundiales de Grappling en las categorías Sub-17, Sub-20 y Absoluta, y de Luchas Olímpicas Sub-23.
El Pabellón Municipal de los Deportes acogió a los más de 1.800 deportistas de 70 países que comparecieron en el tapete, lo que supuso una cifra histórica de un evento de este nivel en España en los últimos 8 años.
La cita se puso en marcha el pasado 12 de octubre con las modalidades de Grappling y Grappling Gi, en las que España ocupó el segundo puesto del ranking con un botín de 44 metales, 13 de ellos de oro.
Después llegó el turno de la Lucha Grecorromana, Lucha Femenina y Lucha Olímpica, donde 24 deportistas defendieron los colores de España, pero ninguno se subió al podio.
Entre ellos estuvo la gallega Nerea Pampín, gran favorita para hacerse con una medalla y que incluso consiguió acceder a la repesca para la medalla de bronce, pero finalmente cedió ante la italiana Elena Esposito y se quedó con la miel en los labios.
Pontevedra clausuró así 15 días históricos en los que se vivieron nueve campeonatos del mundo en los que España consiguió un buen botín con sus 44 medallas.