Hay empates que dejan mal sabor de boca y otros que se saborean con agrado. El segundo fue el caso del firmado por Pontevedra y Ponferradina, en un partido grande, marcado por el respeto entre ambos conjuntos. Bien es verdad que no hubo goles, ni tampoco demasiadas oportunidades para lograrlos, pero el aburrimiento no hizo acto de presencia en un Pasarón que premió el generoso esfuerzo de los suyos.
Porque si un equipo mereció ganar ese fue el granate, que no hizo ni una sola concesión a su poderoso rival, al que apenas permitió un disparo a puerta, obligándole a terminar el partido encerrado en su parcela para mantener con uñas y dientes su portal a cero y conseguir un punto quizás excesivo para el poco riesgo del que hizo gala en el choque.
Los de Luismi fueron mejores, pero sobre todo hicieron alarde de entrega y profesionalidad. Desde un David Castro imperial, hasta un Kevin Presa generoso en la lucha, omnipresente en cada parcela de terreno, lo mismo que Berrocal o Arruabarrena, que se las tuvo tiesas con la curtida zaga visitante. Todo eso por personalizar en alguien el sensacional trabajo de todo el equipo, despedido por los aficionados con una merecida y cerrada ovación por su buen trabajo.
Con los dos técnicos "tirando" de un clásico 4-2-3-1, el del Pontevedra daba la sensación de ser algo más ambicioso, con Berrocal emparejado a Kevin Presa en el doble pivote, descolgándose alternativamente para ofrecer soluciones en el enganche con Romay y Arruabarrena, mientras los del Bierzo fiaban su suerte a la calidad de Yuri, con libertad para moverse por todo el frente del ataque e incluso bajar a recibir intentando sacar de zona a Churre.
La presión alta de los de Luismi les permitía controlar el juego, dificultando la salida de balón de una Ponferradina obligada a jugar más directo de lo que acostumbra, aunque eso no evitaba que dejase la sensación de poder crear peligro en cualquier acción fruto de la calidad de sus hombres.
Tras un primer cuarto de hora sin sustos en las áreas, la primera oportunidad clara tendría color granate. Un centro de Álex González llegó a los pies de Arruabarrena, que se encontraba en excelente posición cerca del punto de penalti, pero su disparo salió muy flojo y centrado, sin problemas para Gazzaniga.
Luego el propio Arruabarrena reclamó penalti por una zancadilla de Trigueros. Aunque hubo contacto no pareció suficiente para merecer la máxima pena, aunque desde luego mucho menos para señalar falta del delantero como decretó el colegiado.
Hasta entonces, la Ponferradina se había limitado a centros laterales bien defendidos por la zaga local, y un disparo de Yuri desde la frontal, al que respondió Edu sin problemas.
Sin ser un partido brillante, los equipos ofrecían un choque serio, sin concesiones y entretenido, con detalles de calidad que demostraban que ambos disponen de jugadores con peso y mucho nivel para la categoría.
David Castro y Kevin Presa volvieron a hacer que el peligro rondase la meta visitante, poco antes del descanso, pero el disparo final del de Ponteareas se marchó alto y el primer tiempo se consumió con mejores sensaciones granates y con una Ponferradina que no conseguía encontrarse cómoda sobre el cesped, fruto del excelente trabajo de los de Luismi.
La segunda parte mantuvo la tónica de ligero dominio del Pontevedra, aunque se incrementó si cabe el nivel de concentración y respeto de todos los contendientes. Consecuencia de ello fueron 45 minutos sin prácticamente una sola acción de peligro en las áreas, con una Ponferradina agazapada, que no encontró la manera de salir de su parcela y un equipo, el granate, firme atrás y que terminó encerrando a su rival, pero que únicamente en acciones a balón parado, fundamentalmente saques de esquina, encontraba la fórmula para buscar sin acierto un gol que mereció por empuje, pero no llegó.
PONTEVEDRA CF (0): Edu; Nacho López, David Castro, Churre, Adrián León, Kevin Presa, Álex González, Romay (Javi Pazos, minuto 82), Berrocal (Mouriño, minuto 86), Javi López (Pedro Vázquez, minuto 63) y Arruabarrena.
SD PONFERRADINA (0): Gazzaniga; Son, Ríos Reina, Trigueros, Jon García, Óscar Sielva, Luisma Villa (Dani Pichín, minuto 67), Saúl, Fran Carnicer (Pablo Espina, minuto 59), Yuri e Isi (Jorge García, minuto 75).
Árbitro: Pablo Fernández Pérez (Asturias), auxiliado en las bandas por Miguel Oses Arana y Avelino González González. Amonestó a Arruabarrena, Berrocal y Nacho López, en el Pontevedra, y a Ríos Reina, Son y Óscar Sielva, en la Ponferradina.
Incidencias: Estadio Municipal de Pasarón. Unos 2.500 espectadores. Se guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas de las inundaciones registradas en Mallorca. Rafa Vidal, utillero durante más de 40 años del club granate, que se jubila esta próxima semana, hizo el saque de honor.