Como sucede a menudo en las pretemeporadas, las semanas de preparación han dejado luces y sombras en el Pontevedra Club de Fútbol.
Los granates, en su nuevo proyecto con Rubén Domínguez en el banquillo, han mezclado momentos esperanzadores con otros que acrecientan dudas, un aspecto que fomenta entre el aficionado la precupante falta de efectivos.
Tras su último empate sin goles frente al Boiro, el equipo pontevedrés inicia ya la primera semana de competición con el duelo del próximo sábado 30 de agosto (17.00 horas, Pasarón) frente al Cacereño en el horizonte.
Lo hace con sólo 17 futbolistas confirmados del primer equipo, apurando al máximo el mercado de fichajes para completar su plantilla.
El técnico ha repetido en varias ocasiones que "siguen quedando tres jugadores de ataque, uno de ellos para dentro" por llegar, pero el tiempo apremia y los que lleguen no tendrán ya muchas oportunidades de acoplarse a su nuevo equipo en los entrenamientos antes de empezar a competir.
En este sentido, los 17 jugadores confirmados ocupan plaza sénior, con una única ficha de este tipo disponible. El resto de piezas que se incorporen deben de llegar desde el mercado de menores de 23 años, con alguno de esos puestos pudiendo ser ocupado por canteranos.
Sólo seis futbolistas de los que lograron el ascenso continúan en el equipo, como son Edu Sousa, Benjamín Garay, Yelko Pino, Miguel Cuesta, Álex González y Brais Abelenda, y a ellos se han sumado Montoro, Ander Vidorreta, Dani Selma, Nico Conesa, Pablo Hervías, Adrián Expósito, Juanra, Alain Ribeiro, Marqueta, Miki Bosch y Víctor Eimil.
Una profunda renovación que obliga a un acoplamiento contrarreloj para poder competir con garantías desde la primera jornada del campeonato.
En lo positivo, eso sí, la falta de lesiones importantes, y es que sólo Hervías se perdió el último encuentro de preparación, estando disponibles el resto de futbolistas que han arrastrado molestias propias de estas fechas.
Repasando los resultados de verano, los mejores momentos del Pontevedra llegaron en sus dos compromisos en Pasarón. El primero frente a la Cultural Leonesa llegó muy pronto, sin apenas preparación, con un 0-1 para el conjunto de Segunda División, y sobre todo frente al Arenteiro, un rival de su misma categoría, los granates ofrecieron su mejor versión con un sólido 2-0.
Después llegarían el borrón en O Vao frente al Coruxo (3-0) y el empate sin goles en Barraña contra el Boiro. En medio, una derrota contra el Porto B (1-2) y victorias frente al Estradense de Tercera RFEF (0-2) y el Villalonga (0-2) de Preferente.
Con estos mimbres y estas sensaciones afronta el Pontevedra una competición que arranca además con curvas, y es que tras el estreno contra el también recién ascendido Cacereño llegarán exigentes duelos ante dos, a priori, candidatos al ascenso como Ponferradina y CD Tenerife.