Repite errores y decepciona el Pontevedra superado por un excelente Rápido de Bouzas (1-2)

Pontevedra
26 de agosto 2017

Primera y justa bronca del año en Pasarón. Mucho tendrá que cambiar el equipo que entrena Luisito para devolver la confianza y la ilusión a los suyos. Un recién ascendido y modesto como el Rápido de Bouzas sacó los colores al equipo granate, que realizó un pobre partido repitiendo errores ya conocidos de falta de intensidad, escasa concentración defensiva, ausencia de dirección en el campo y falta de acierto en el remate

Partido entre Pontevedra y Rápido de Bouzas en Pasarón
Partido entre Pontevedra y Rápido de Bouzas en Pasarón / Diego Torrado
El entrenador del Rápido de Bouzas valora el triunfo en Pasarón /

Primera y justa bronca del año en Pasarón. Claro que es demasiado pronto para extraer conclusiones, pero mucho tendrá que cambiar el equipo que entrena Luisito para devolver la confianza y la ilusión a los suyos. Un recién ascendido y modesto como el Rápido de Bouzas sacó los colores al equipo granate, que realizó un pobre partido repitiendo errores ya conocidos de falta de intensidad, escasa concentración defensiva, ausencia de dirección en el campo y falta de acierto en el remate.

Los vigueses jugaron a lo que saben y lo hicieron de forma casi perfecta, los granates resultó imposible saber a qué jugaban. Con un primer tiempo lamentable (siendo generosos) y un segundo en el que, salvo cinco minutos de inspiración individual de Prosi, apenas generaron juego. El Bouzas dio la sorpresa. Lo hizo gracias a la ilusión que puso. A algunos de los granates alguien debería recordarles que no se gana sólo con la camiseta. Si lo sucedido sirve de aviso y escarmiento, bienvenido sea, pero a las primeras de cambio la magia de Pasarón, clave la pasada temporada, se ha caído.

Como ya sucediera en Barreiro, el Pontevedra volvió a salir dormido y con un enorme agujero defensivo, propiciado en gran parte por un centro del campo incapaz de hacerse con el control del balón. Por si no fuera bastante, el Rápido de Bouzas ganaba a los granates en intensidad en la disputa. La consecuencia inevitable fue que los vigueses comenzaron mandando y se adelantaron en el marcador en una jugada de las que pondría de los nervios a cualquier entrenador. Fue tras un saque de esquina, tan horrorosamente defendido como perfectamente aprovechado el regalo por los visitantes. Tres malos despejes y un rebote afortunado, dejaron a Diz con el balón a pocos metros y con Edu como único oponente. El delantero no perdonó.

Sin embargo, poco duró la alegría al Rápido. Casi tras el saque de centro su defensa seguía festejando y Mouriño recibió un gran pase interior. Interpuso el cuerpo para proteger el balón, esperando la llegada de Junior, que literal e imprudentemente le atropelló. El claro penalti lo transformó David Añón con seguridad, engañando a Brais.

El Rápido siguió con su propuesta valiente, pero el partido ya era otro. El Pontevedra mantenía su fragilidad defensiva, pero ahora ya tenía más balón que su rival. Y pudo adelantarse en el marcador a los 15 minutos. Etxániz se fue sólo hacía Brais, pero no supo superar al portero visitante en el mano a mano, estrellando el remate en sus pies.

Cerca de la media hora lo intentó Mouriño con una falta desde la frontal, obligando el meta vigués a emplearse a fondo para mandar el colocado disparo a corner. Poco después sería Etxániz, con un duro y colocado disparo desde fuera del área, respondiendo nuevamente Brais.

Claro que el Bouzas ya había visto que a los locales se les descosían las costuras con facilidad, especialmente por la banda derecha defensiva, y poco faltó para que de nuevo marcasen. Una sensacional pared entre David y Pablo Carnero descubrió las vergüenzas de los centrales y Edu tuvo que intervenir mandando a corner el envenenado remate de David, que buscaba el segundo palo.

Luisito movió ficha en el descanso. Dando entrada a Prosi por Carlos Ramos, adelantando a Álex Fernández a la medular y cambiando el ineficaz 3-4-1-2 por un más clásico 4-3-3, con Mouriño acompañando a Etxániz y Añón en la izquierda del ataque. Pero aquello seguía sin funcionar. El Pontevedra ya tenía más posesión, pero no creaba peligro.

El siguiente movimiento del técnico de Teo pretendía aprovechar que Junior estaba amonestado, dando entrada a Álex González para intentar encarar al lateral visitante, pero Borja Jiménez vio la maniobra y respondió metiendo en el campo a Adrián, queriendo aprovechar el perfecto conocimiento que éste podía tener de la forma de jugar del habilidoso extremo.

Lo que vino luego resulta complicado de creer y posiblemente bata un record mundial. En apenas dos minutos (del 66 al 68) Prosi se encontraría con la madera hasta en tres ocasiones. Primero en una falta lateral que mandó a la cruceta. Después en un corner directo con el mismo destino y por último con un disparo desde la frontal que hizo temblar el larguero.

Había perdonado el Pontevedra y el Rápido se recompuso, tanto que cada corner que lanzaban los vigueses (y forzó muchos) era un tormento para una defensa insegura e impropia para la categoría. Avisó primero por medio de Deivid, que no supo aprovechar un nuevo regalo, mandando el balón desviado, pero la "empanada" local no desaparecía y en un corner botado por Deivid, Pablo Trigueros se adelantó en el primer palo, sin nadie que le estorbase, para rematar de cabeza a la red.

Fue la estocada definitiva y justa. Quedaban 10 minutos más el descuento, pero los granates fueron incapaces de generar una sóla ocasión para al menos empatar. El Rápido tuvo puntualmente la fortuna como aliada, pero fue mejor de largo, en actitud, en concentración y hasta en oficio. Es pronto, pero los de Luisito tendrán que cambiar mucho o la temporada amenaza con hacerse insoportablemente larga.

PONTEVEDRA CF (1): Edu; Miguel Ángel, David Castro, Mongil, Bruno (Marcos Álvarez, minuto 76), Kevin Presa, Mouriño (Álex González, minuto 58), Álex Fernández, Etxániz, Carlos Ramos (Prosi, minuto 46) y David Añón.

RÁPIDO DE BOUZAS (2): Brais; Junior (Adrián, minuto 59), Cotilla, Christian, Pablo Trigueros, Caba (Ruxy, minuto 78), Deivid, Sielva, Pablo Carnero, Diz (Pedro García, minuto 69) y David.

Árbitro: Carlos Fernández Buergo (Asturias), auxiliado en las bandas por Raúl Martínez Nosti y Gonzalo Ladreda Mochales. Amonestó a Carlos Ramos, David Castro y David Añón, en el Pontevedra, y a Junior, Sielva, David y Caba, en el Rápido de Bouzas.

Goles: (0-1) Minuto 11: Diz. (1-1) Minuto 12: David Añón, de penalti. (1-2) Minuto 80: Pablo Trigueros.

Incidencias: Estadio Municipal de Pasarón (Pontevedra). Unos 2.000 espectadores. Antes de comenzar el partido la presidenta del Pontevedra, Lupe Murillo, hizo entrega de una camiseta al jugador Adrián Gómez, actualmente en el Rápido de Bouzas, en agradecimiento a sus muchos años defendiendo los colores granates como jugador y capitán del equipo.