Rubén Domínguez avisa: "El Cacereño está más vivo que nunca"

Pontevedra
12 de febrero 2026
Actualizada: 14:51

El técnico habló de la racha del equipo extremeño y señaló que el Pontevedra "necesita un medio centro como el comer" tras la marcha de Fede Vico "por motivos personales"

Partido entre Pontevedra CF y Real Madrid Castilla en Pasarón
Partido entre Pontevedra CF y Real Madrid Castilla en Pasarón / Cristina Saiz

El Pontevedra Club de Fútbol afronta este sábado (14:00 horas) una nueva cita clave en el Príncipe Felipe de Cáceres, donde buscará seguir alimentando su sueño de pelear por el play-off de ascenso ante un Cacereño en plena racha y "más vivo que nunca", tal y como advirtió el entrenador granate, Rubén Domínguez.

Domínguez destacó en la rueda de prensa previa al choque el habitual buen trabajo del equipo a lo largo de la semana y notificó los nombres de los jugadores con los que no podrá contar este sábado.

Confirmó que Álex González seguirá fuera, que Compa entrará en la convocatoria con opciones de tener minutos y que Alain continúa sancionado y pendiente de nuevas pruebas para valorar su evolución, mientras que Garay "ya está a pleno rendimiento".

Preguntado por la marcha de Fede Vico, el entrenador repitió que fue "por motivos personales" e indicó que el que tiene que hacer valoraciones es el director deportivo, Jacobo Maestre.

En este sentido y ante la falta de recambios en la zona del medio, explicó que "lo lógico es hacer un medio centro. Necesitamos un medio centro como el comer".

Rubén pidió un futbolista "hecho y derecho, que nos garantice rendimiento, que sepa dónde viene y que nos complemente la muy buena plantilla que tenemos", y subrayó la urgencia de que llegue "cuanto antes, porque cuantos más argumentos tenga el Pontevedra, más cerca vamos a estar de soñar". 

El preparador granate volvió a poner el foco en el estado del terreno de juego de Pasarón, donde el equipo ha sufrido durante todo el curso y especialmente en este tramo de la temporada donde se han acumulado semanas en las que no ha parado de llover. "Hemos jugado contra el Real Madrid en un patatal, pero la realidad es que llevamos todo el año. Después queremos todos un juego combinativo, dinámico y tal, pero es muy difícil jugar en este campo", señaló.

No obstante, no lo utiliza como excusa e indicó que el Pontevedra se adapta "a lo que haya que jugar para ganar partidos". En Cáceres, sin embargo, es optimista.

"Si a un gallego le preocupa la lluvia, apaga y vámonos. Así más rápido está el campo y allí parece que está bastante bien. Lo que se ve en los vídeos es que el campo está bastante bien", afirmó.

Sobre el rival, Domínguez insistió en el respeto máximo hacia un Cacereño al que "la primera vuelta le estaba costando, pero en esta liga es muy competitivo. Ningún equipo está descendido, todos los equipos están muy vivos. El Cacereño acaba de enganchar una muy buena racha, llega con moral, llega fuerte y se ven ahí. Está a un partido de la salvación y lo importante es salvarse en la jornada 38, en el último minuto que sea", recordó, poniendo como ejemplo cómo hace apenas cinco semanas el conjunto extremeño estaba "tocado" y ahora "está más vivo que nunca".

También se refirió a Nico Conesa, exjugador granate que "está encontrando en Cáceres los minutos que no pudo tener aquí. Lo tratamos con el mismo respeto que cualquier otro jugador del Cacereño".

El técnico volvió a insistir en la dificultad de la Primera RFEF y en la necesidad de no confundir ambición con falta de humildad. Recordó que no existe "zona media" real en la tabla, con equipos como el Avilés que han pasado en pocas semanas de mirar hacia arriba a acercarse al descenso.​

"No hay que confundir la ambición que nosotros tenemos  de ganar cada partido siempre, con creer que si el Pontevedra no gana todos los partidos esto es un desastre", advirtió.

Reconoció que el equipo está ya muy cerca del primer objetivo, la permanencia, y que "ahora sí que sería un fracaso si el equipo desciende. Hay que que asumir que nuestra realidad tiene que ser otra. Estamos con esa ambición, sin presión, pero con la máxima ilusión de poder llegar a conseguir un play-off 10 años después a Segunda División".

En este sentido, recordó la buena dinámica del Pontevedra, con diez semanas sin perder y solo una derrota en los últimos 16 partidos, y pidió centrarse en el día a día más que en hacer cuentas.​

"Nosotros nos tenemos que centrar en cada semana e intentar sumar, y si es de tres nos va a llevar más lejos que de uno", apuntó, subrayando que los puntos suman igual se logren en casa o fuera, en partidos más brillantes o más sufridos.

Respecto a la presión por la clasificación, fue tajante. "¿Cómo vamos a tener mal de altura si a 15 de julio todos firmábamos estar aquí?", preguntó.

Para el técnico, si llegan tres derrotas seguidas, el equipo tendrá claro que "en los tres partidos compitió y lo dio todo. Si no nos metemos no va a ser por mal de alturas, es porque otros equipos lo hicieron mejor. Pero nosotros tenemos una ambición y una ilusión de lograrlo".

Por último, valoró la sanción a Carlos Arosa con resignación: "hay que aceptarla".