El Pontevedra Club de Fútbol tiene este sábado un nuevo reto en Pasarón recibiendo a un Arenteiro que está al borde del descenso (16:15 horas).
En la rueda de prensa previa al partido, el entrenador granate, Rubén Domínguez evitó comparaciones con la etapa anterior del técnico rival, pero sí reconoció su buen momento. "Desde que llegó Jorge (Cuesta), a nivel de puntuación y de juego, las cosas le están saliendo mejor. Ahora, aunque lleven dos partidos perdidos consecutivos, llevan una inercia muy buena con tres partidos seguidos ganados y encontrando muy buenas sensaciones", explicó, afirmando a su vez que "van a venir aquí con una ilusión grande de hacer las cosas bien y de puntuar. Seguro que nos pondrán las cosas muy difíciles".
El que también pondrá las cosas difíciles tanto al Pontevedra como al Arenteiro será el césped. "No tiene una pinta estupenda, la verdad. Llevamos ya así un mes y medio desde que jugamos el partido de Copa, que se acabó de estropear un poquito", señaló Rubén, quien insiste en que "no hay que poner excusas, el césped es el que es. Nosotros en estos últimos partidos hemos ganado a Arenas y hemos ganado Ferrol, así que la idea es sumar la tercera victoria en Pasarón. Da igual cómo esté el césped o cómo deje de estar".
Domínguez también valoró la llegada de los refuerzos de Álvaro Pérez y Alberto Gil, quienes "están adaptados desde el día uno". En el caso del primero, "estaba entrenando y le falta ritmo competitivo, pero tiene un ritmo de entrenos alto. Es un jugador que lo podríamos utilizar en el minutaje que quisiéramos", reconoció. En cuanto a Alberto, "salía de lesión y queríamos tener un poco de cuidado. No queremos acelerar mucho con él, pero seguramente en este partido tendrá minutos".
Con quien no podrá contar es con Miguel Cuesta, que está sancionado, ni con Álex González, que tiene "una roturita en el cuádriceps. Exactamente no sabemos los tiempos, pero igual le quedan dos semanitas más... Cada persona es un mundo y a Álex ya lo conocéis bien, es capaz de jugar casi con una pierna, entonces esperemos que esté cuanto antes", señaló. En el caso de Brais, "va a tener minutos", mientras que Garay "no acaba de sentirse cómodo, entonces puede entrar o no".
Por último, Domínguez insistió en la importancia de mantener la concentración partido a partido y en la ilusión que tiene el equipo de darle continuidad a la victoria ante el Racing de Ferrol y "seguir haciendo de Pasarón ese fortín que queríamos". De hecho es que si el Pontevedra logra sumar los tres puntos ante el Arenteiro, alcanzará los 36 puntos en 20 jornadas, que son los mismos puntos "que se hizo la última vez que estuvimos en esta categoría en 20 jornadas".
Aunque el equipo vive uno de los mejores momentos de los últimos años, el técnico sigue pidiendo prudencia y "no poner el foco en los récords. La realidad es que el equipo cada día es un poquito mejor y se lo cree más. Llegas ya a la jornada 20 e imagínate que haces 36 puntos... Después de 5 meses de competición el algodón no engaña. Vamos con una ilusión máxima, pero estamos jugando contra equipos en una categoría que es hiperigualada y contra equipos muy buenos. Tampoco pensemos ahora que vamos a ganar 3-0 al descanso mañana, va a ser un partido hiperdifícil, hipercompetitivo, y tenemos que ser muy maduros porque también los equipos van a tener cierto respeto con el Pontevedra, porque ya no es una casualidad y no van a venir de igual manera que venían en las primeras jornadas. Tenemos que estar tranquilos y ser maduros, porque cada partido va a ser dificilísimo como fue hasta ahora", concluyó.