Pocas veces una clasificación para un play-off de ascenso habrá sabido tan amarga. La consiguió el Pontevedra con el empate en Dorneda, y sin embargo los rostros de sus jugadores, abatidos al finalizar el partido, ya fuera del campo de O Condús, eran todo un poema, sin un solo gesto de celebración. Todo lo contrario. Sabían que habían perdido una oportunidad de oro para proclamarse campeones de liga y llegar con más opciones de dar el salto a la segunda división B. Y lo intentaron, pero no tuvieron el mejor día cuando más lo necesitaban.
Caras largas y disgusto también en una afición ejemplar. Una Marea Granate que inundó Oleiros y que no dejó de animar ni un segundo. Quizás fueron ellos los más enteros, porque nada más terminar el partido sus gritos de ánimo al equipo fueron superiores en potencia, dejando claro que no van a abandonar a los suyos ahora, y que el camino hacia el ascenso será más largo, pero no imposible.
El principal enemigo de los granates, fueron ellos mismos, pero especialmente un escenario siempre complicado, en el que los espacios apenas existen y cualquier error se paga demasiado caro.
Entre eso y la falta de acierto visitante, poco faltó para que incluso el cuarto puesto se escapase. Porque después de buscar el gol de la victoria sin encontrarlo, un Dorneda inusualmente motivado estuvo a punto de conseguir en alguna contra, finalizando el partido, un nuevo gol que dejaría a los de Manu Fernández fuera de los cuatro primeros, circunstancia que terminó por hacer dudar a los granates entre la conveniencia de buscar el gol que le diese el título o guardar lo conseguido y conformarse con la clasificación.
En cuanto al partido quedó claro que donde el fútbol no es posible sólo queda la épica, la intensidad y las ganas. El Pontevedra buscó la victoria más que su rival, porque era el único que la necesitaba, pero el Dorneda no regaló absolutamente nada. Sin intentar jugar a otra cosa que al pelotazo (puede que el único fútbol posible en un escenario así) y confiando en que un rechace o una acción afortunada le permitiese sacar tajada.
Y a punto estuvo de conseguirlo. Los granates tuvieron más llegada, más remate, pero se fueron el descanso con un empate que les bastaba para meterse en el play-off, pero no para el primer puesto, objetivo principal en esta última jornada liguera.
No era justo, especialmente cuando una vez más en el camino de los de Manu Fernández se cruzó un colegiado vigués, colectivo que parece empeñado en convertir la temporada en un calvario para los granates.
El trencilla ignoró en sus mismas narices un clarísimo penalti de Adrián sobre Kevin Levis (minuto 42), no sólo por terminar en derribo cuando estaba a escasos metros de la línea de gol, sino incluso antes por el abrazo (más que agarrón) persistente con que el defensor local obsequió al delantero pontevedrés.
Antes, los de Manu Fernández lo habían intentado desde el primer instante. Con disparos de Pablo Carnero, ya en el minuto 3, de Tubo, de Pedro Crespo y de nuevo del mismo Pablo Carnero. Hasta que apareció el hueco.
Era el minuto 32 cuando Kevin Levis llega a la línea de fondo, centra retrasado y encuentra a Fran Fandiño, que la pone con el interior junto al larguero. Era el 0-1 y la explosión de la Marea Granate, que celebró con fuerza el gol.
Sin embargo poco duró la alegría. Cuatro minutos más tarde un rechace defensivo lo empalma Cristóbal. El balón rebota y sale alto para que Jorge, en posición dudosa, se adelante de cabeza elevando sobre la salida de Edu.
El empate da paso a la única ocasión real generada por los de Carlos Brizzola, con un disparo de Mon, que atrapa el meta pontevedrés en dos tiempos.
Luego llegaría el penalti no pitado sobre Kevin Levis y el descanso. La pitada el trío arbitral fue tan sonora como merecida por parte de la afición visitante.
Pero la segunda parte fue diferente. Después de unos primeros minutos en los que el Pontevedra pudo resolver el partido, pero le faltó acierto en el remate final, el partido se abrió y el Dorneda comenzó a sentirse más a gusto con un estilo de juego que le es más familiar que a los granates.
Los de Manu Fernández pudieron cambiar el signo del partido si aciertan a culminar dos ocasiones consecutivas de Kevin Levis y Fran Fandiño (minuto 56), ésta última salvada bajo palos por Cristóbal. O si el mismo Fran Fandiño acierta con la dirección de su remate, que salió desviado (minuto 59).
El Dorneda no salía de su área, pero buscaba con balones en largo a Chequi, su mejor hombre. Y lo encontró por dos veces. La primera terminó con un remate cruzado que se estrelló en la cepa del poste (minuto 67), y la segunda diez minutos más tarde, que paró Edu.
Los avisos hicieron perder confianza a los granates, que tardaron en reaccionar. Manu Fernández movió banquillo dando entrada primero a Tomás, luego a Benja y más tarde a Yago Vázquez, para intentar como última opción aprovechar su juego aéreo. Pero sería el más pequeño, Benja, quien pudo dar la victoria al Pontevedra, a falta de un minuto. Su remate, con poco ángulo, lo mandaría Guillermo a corner.
Quedaba tiempo todavía en el descuento para que el Dorneda pudiese ganar. El susto para la afición pontevedresa lo dio de nuevo Chequi. Pablo se cruzó milagrosamente para cortar la contra y enviar el balón a la esquina.
Y quedaba tiempo también para que el Pontevedra lograse en el último suspiro la victoria. Era el minuto 93 cuando Kevin Levis recibe un balón dentro del área. Remata a la media vuelta, pero con poca potencia, atrapando el portero local.
El pitido final fue un jarro de agua fría para los jugadores pontevedreses, que recibieron el apoyo incondicional de una afición SOBERBIA, así, con mayúsculas. La liga terminó. Los análisis dejémoslos para mejor ocasión. De nada vale lamentarse, sino descansar 24 horas y preparar un play-off cuyo sorteo (lunes, a las 17:00 horas) nos presentará el primer rival en la lucha por retornar a Segunda B.
CD DORNEDA (1): Guillermo (3); Martín (2), Adrián (2), Cristóbal (2), Jorge (2); Cristian (1); Chequi (2), David (1), Mon (1), Iago (1); y Geri (1).
Sustituciones: Johnny (s.c.) por Geri, minuto 77. Manu (s.c.) por Mon, minuto 87. Iván (s.c.) por Chequi, minuto 92.
PONTEVEDRA CF (1): Edu (1); Adrián (1), Pablo (1), Miguel (1), David Feito (1); Tubo (2), Pedro Crespo (1), Pablo Lede (1), Fran Fandiño (2); Kevin Levis (1) y Pablo Carnero (2).
Sustituciones: Tomás (1) por Fran Fandiño, minuto 70. Benja (s.c.) por Pablo Lede, minuto 83. Yago Vázquez (s.c.) por Adrián, minuto 86.
Árbitro: Rubén Comesaña Bastero (Vigo), auxliado en las bandas por Martínez Barciela y Pérez Torres. Amonestó a Chequi, Cristian, Adrián y Mon, por el Dorneda, y a Kevin Levis, por el Pontevedra.
Goles: (0-1) Minuto 32: Fran Fandiño. (1-1) Minuto 36: Jorge.
Incidencias: Campo Municipal Eugenio Pardo Conchado - O Condús (Oleiros). Unos 800 espectadores, casi en su totalidad llegados desde Pontevedra, con 5 autobuses fletados por la Asociación de Peñas y Acción Granate, además de numeros vehículos particulares.
VESTUARIOS:
Carlos Brizzola: "El Pontevedra planteó el partido de la única manera que se puede. Aquí no se puede jugar a otra cosa que a lo que vimos hoy"
CARLOS BRIZZOLA: El técnico argentino del Dorneda analizaba así lo sucedido: Nuestro objetivo no era arrebatarle el liderato al Pontevedra, sólo salir satisfechos con nuestro trabajo. Puede que en algún momento se haya notado la diferencia que hay entre los dos equipos, pero en otros momentos no, como nos ha pasado en muchos partidos aquí en casa, en los que por fallar demasiado en las áreas nos lleva al descenso. El Pontevedra buscó el partido y el resultado, pero en el segundo tiempo hemos tenido dos contras muy claras para haber ganado, lo que hubiese sido dramático para el Pontevedra, pero evidentemente mis jugadores tienen que salir a ganar.
Es la tercera vez que el Pontevedra viene a este campo y tendrían que saber cómo hay que afrontarlo. Creo que lo han hecho bien, porque la labor de los dos puntas ha sido espectacular, han ganado todos los balones, hemos tenido suerte en un par de barullos en el área pequeña y yo creo que han planteado el partido de la única manera que se puede jugar aquí. Aquí no se puede jugar a otra cosa que a lo que vimos hoy.
Manu Fernández: "es una pena por la afición, por los jugadores, pero hay que levantarse y pensar que tenemos por delante la opción de luchar por ascender"
MANU FERNÁNDEZ: La cara del entrenador granate, como la de todos sus jugadores, reflejaba el disgusto por no haber logrado vencer: El sabor que me queda ahora mismo de dulce no tiene nada, es absolutamente agrio. Estamos muy decepcionados por lo que nos ha pasado. Creo que el equipo a pesar de no estar demasiado fino, porque la tensión de la situación le pasó factura un poco a la hora de tener el balón, tuvimos situaciones para poder llevarnos el partido. Ahora nos queda recuperarnos y preparar el play-off, que era nuestro objetivo, claro que como primeros, que era más fácil, pero el objetivo sigue siendo ascender. El problema fue que nos empataron demasiado pronto y eso nos hizo venirnos un poco abajo, porque es inevitable que el jugador piense qué pasa si empatamos, ganamos o perdemos, y con el paso de los minutos sí que nos fuimos apagando un poco.
No lo ví. No sé si hay penalti o no ni quise preguntarle a Kevin, que no está para decir nada ahora mismo. Es un gran palo para nosotros, porque empezamos la jornada de primeros y la acabamos cuartos, pero el fútbol tiene estas cosas. Casi por intentar la victoria nos cuesta los tres puntos, que sería una debacle tremenda. Nos duele mucho, sobre todo por la afición, que venían muy ilusionados con celebrar el campeonato, ya que están bastante escasos de celebraciones en los últimos años, y es una pena por ellos, por los jugadores, por todo, pero hay que levantarse y pensar que tenemos por delante la opción de luchar por ascender