El aplazamiento de los Juegos Olímpicos de Tokyo "la verdad que fue un bajón", reconoce la que pretendía convertirse en Japón en la deportista nacional con más participaciones olímpicas, Teresa Portela.
La palista fue protagonista este martes de una videoconferencia, impulsada por la Real Federación Española de Piragüismo, bajo el título 'la longevidad en la alta competición' en la que repasó su larga trayectoria y sus próximos objetivos.
Pese al palo que ha supuesto la decisión de aplazar los Juegos, Portela entiende que "tenía que ser así" ante la alerta sanitaria global que ha supuesto el coronavirus. "Yo evidentemente quería que fuera este año, pero lo normal era aplazarlo. No podía ser unos Juegos en desigualdad".
"No siento que el entrenamiento es tirado pero sí que la temporada es incompleta", ha señalado sobre su primera sensación al respecto, aunque ahora ya con tiempo para haberlo digerido se ve, a sus 39 años, con cuerda para mantenerse una temporada más en la élite. "Ahora es el mismo reto pero en 2021, es cuestión de mentalizarse, y ya estoy mentalizada", ha señalado a preguntas del director técnico de la Federación Española, Ekaitz Saies.
En cuando a su existosa trayectoria, con hasta 15 medallas mundiales y 17 europeas, Tere Portela ha asegurado que los éxitos deportivos "saben de otra manera tras la maternidad".
Además repasó sus cinco participaciones olímpicas empezando por Sydney 2000, donde "no tenía presión", siguiendo con Atenas 2004 con la sensación de "poder disputar una final olímpica", Pekín 2008, Londres 2012 donde "cometí un error y quedé cuarta" y sus hasta ahora últimos Juegos, los de Río 2016 en los que "fui sexta y me supo como un oro" porque "sentía que eran los últimos".